El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reveló este viernes que ofreció a su par mexicana, Claudia Sheinbaum, una alianza entre las petroleras estatales Petrobras y Pemex para explorar crudo en aguas profundas del Golfo de México.
El mandatario brasileño afirmó, en un evento de anuncio de inversiones en el área de refinación, que llamó a la «compañera Claudia» a pedido de la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, para estudiar una posible asociación con Pemex, controlada por el Estado mexicano.
En la llamada, Lula dijo que le recordó a su homólogo norteamericano que podría «tener una ayuda muy grande» de Petrobras «para explorar petróleo junto con Pemex» a 2.500 metros de profundidad «en el Golfo de México».
Petrobras, controlada por el Estado brasileño, pero con acciones negociadas en las bolsas de Nueva York, Madrid y São Paulo, adquirió experiencia en la explotación de hidrocarburos en aguas profundas principalmente desde que descubrió el horizonte marino presal.
Esa región es hoy el principal foco de explotación de hidrocarburos en Brasil y está ubicada en aguas muy profundas, bajo una capa de sal de dos kilómetros de espesor, frente a la costa sureste del país.
Sheinbaum habló por teléfono con Lula el 9 de marzo y acordó visitar Brasil entre junio y julio de este año.
En esa llamada, según la Presidencia brasileña, ambos líderes discutieron «el fortalecimiento de las relaciones económicas bilaterales» y, en particular, expresaron su interés en «profundizar» los vínculos bilaterales en el área de la energía.
Brasil y México son las economías más grandes de América Latina y han multiplicado sus contactos al más alto nivel desde que Sheinbaum asumió el poder en octubre de 2024.






