De la COP16 a la Cumbre Mundial de Ciudades en Singapur, la capital del Valle del Cauca busca atraer inversión, turismo y empleo de la mano de Alejandro Eder Hubo un tiempo, no hace mucho, en que hablar de Cali fuera de Colombia iba acompañado de una pregunta incómoda: ¿qué pasó con la ciudad? La violencia, el estallido social y la pérdida de ese civismo, que alguna vez la caracterizó, terminaron afectando su imagen. Sin embargo, mientras muchos seguían mirando hacia el pasado, la actual administración decidió jugar un juego diferente: reconectar a Cali con el mundo. Para el alcalde Alejandro Eder, la internacionalización no es una cuestión de prestigio ni de fotografía institucional. Es una apuesta económica. Por ello, desde el inicio de su gobierno se propuso devolver a Cali al escenario mundial. La COP16 fue el primer gran paso y ahora la ciudad se prepara para participar en la Cumbre Mundial de Ciudades en Singapur, uno de los encuentros urbanos más importantes del planeta. La invitación no llegó por casualidad. Cali postuló hace dos años al Premio Lee Kuan Yew, considerado uno de los máximos reconocimientos mundiales en planificación urbana. Aunque no ganó el premio, sí llegó a la etapa semifinal, lo que llamó la atención de los organizadores y le permitió ingresar al grupo de cerca de 180 ciudades invitadas al encuentro. Para Eder, el hecho de que Cali comparta escenario con algunas de las ciudades más importantes del mundo es una señal de que la ciudad comienza a recuperar protagonismo internacional. Ciudad Paraíso, carta de presentación de Cali Uno de los proyectos que más interés ha despertado fuera del país es Ciudad Paraíso, la ambiciosa intervención urbana que busca transformar sectores históricamente golpeados como El Calvario y San Pascual. Las intervenciones se concentran principalmente en zonas como El Calvario y San Pascual, consideradas durante años algunas de las zonas más complejas de la ciudad. La que durante años fue considerada una de las principales “ollas” de la ciudad está sufriendo ahora una profunda transformación. En la zona ya funciona la sede de la Fiscalía, avanza la construcción de la terminal central del MÍO y se desarrollan varios proyectos residenciales privados. La administración cree que este proceso demuestra cómo la renovación urbana puede convertirse en una herramienta para impulsar el desarrollo económico y social. |Le puede interesar Las marcas de automóviles que mueven sus hilos en Sudamérica y buscan instalar sus plantas cerca de Colombia. A esta estrategia se suma la recuperación de sectores tradicionales como el Barrio Obrero, otro de los proyectos que la delegación de Cali llevará a Singapur como ejemplo de transformación urbana. Pero el viaje no sólo busca mostrar resultados. También pretende aprender. La ciudad espera avanzar en acuerdos de cooperación relacionados con la sostenibilidad, la gestión ambiental y la renovación urbana, tomando como referencia Singapur, uno de los modelos más exitosos del mundo en planificación y desarrollo. Las cifras que respaldan la apuesta Para quienes consideran que la internacionalización es sólo un escaparate político, la Alcaldía responde con números. Según cifras proporcionadas por la administración distrital, Cali pasó de recibir menos de dos millones de turistas al año en 2023 a registrar 3,1 millones de visitantes durante el último año. De ellos, 350.000 llegaron del exterior. Gran parte de este crecimiento se explica por la celebración de eventos internacionales. La COP16 reunió a más de 25.000 delegados de 170 países y posicionó a la ciudad como una de las principales sedes de discusión ambiental del planeta. También han ganado protagonismo eventos deportivos como el Maratón de Cali, que pasó de reunir a 10.000 corredores de 25 países en su primera edición a reunir a 20.000 atletas de 49 naciones en tan solo un año. La apuesta por abrir la ciudad al mundo también ha tenido efectos económicos. Según la Alcaldía, en los últimos años se han atraído cerca de 120 millones de dólares en inversión extranjera directa y más de 12 millones de dólares en cooperación internacional para diferentes proyectos de desarrollo. Del reconocimiento internacional al empleo Sin embargo, Eder insiste en que el objetivo final no es acumular invitaciones ni aparecer en foros internacionales. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los caleños. La ecuación, según explica, es sencilla: más turistas generan más consumo; más inversión atrae nuevas empresas; y más empresas significan más puestos de trabajo. La administración asegura que estos resultados ya comienzan a reflejarse en algunos indicadores. Cuando inició el actual gobierno, la tasa de desempleo en Cali era del 11,5%. Hoy, según cifras presentadas por el Distrito, ronda el 7,9%. Por tanto, la participación en la Cumbre Mundial de Ciudades va mucho más allá de un viaje institucional. Es parte de una estrategia que busca cambiar la narrativa de una ciudad que durante años fue noticia por sus dificultades y que ahora intenta posicionarse como un referente de transformación urbana, sostenibilidad e inversión. La misma Cali que alguna vez se preguntó qué le había pasado parece estar encontrando una nueva respuesta: salir al mundo para volver a crecer desde dentro. Ver también: Navegación de publicaciones




