de la nostalgia al lujo internacional

de la nostalgia al lujo internacional

Casarse en Colombia cuesta hasta 100.000 dólares por boda. Con 45.000 invitados internacionales gestionados, con empresas que promocionan esta mina de oro. Hubo un tiempo en que casarse en Colombia era una cuestión de parroquia, arroz con pollo y familia de barrio. Pero ese país quedó atrás. Hoy el “Sí, quiero” se ha convertido en una de las minas de oro más rentables de la economía nacional. No es sólo amor; Es una industria que mueve entre 20.000 y 100.000 dólares por evento, y que ha encontrado en los paisajes de Antioquia, el Eje Cafetero y el Caribe el escenario perfecto para que los extranjeros vengan a gastar sus dólares. En el centro de esta revolución está Feel Tourism Experiences, una empresa que nació hace nueve años con una idea simple pero poderosa: cambiar la cara de Medellín ante el mundo. Hoy, bajo la dirección de Juanita Mesa, no sólo cambian de imagen, sino que gestionan la logística de un ejército de invitados que llegan al país buscando mucho más que una fiesta: buscan una experiencia de lujo que el mercado local no sabía ofrecer. El vacío que se llenó con una logística de alto nivel Mientras los organizadores de bodas se queman los ojos eligiendo el color de las hortensias y el diseño de la tarta, Feel Turismo se ocupa de lo que realmente hace que una boda en destino sea un éxito o un desastre: las personas. Operando como una Destination Management Company (DMC), esta empresa es responsable del alojamiento, transporte y entretenimiento de miles de huéspedes que, en promedio, permanecen en Colombia entre cuatro y seis días. |Quizás te interese Los caleños que están conquistando Europa con la salsa y trayendo nuevos turistas al país. Es un modelo “zapatero a tus zapatos”. Mientras la novia se estresa por el vestido, el equipo de Mesa moviliza a los más de 45.000 visitantes internacionales que han pasado por sus manos en las más de 400 bodas que han gestionado hasta la fecha. El resultado es una máquina bien engrasada que ha sido reconocida durante dos años consecutivos en el Travelers' Choice de TripAdvisor, ubicándola en el top 10% de las mejores experiencias turísticas del planeta. Una cadena que activa hasta 200 puestos de trabajo por noche Lo que pocos ven detrás del brindis es el dinamismo económico que genera este segmento de «alto valor». Una boda de un solo destino puede activar hasta 200 puestos de trabajo temporales. Desde el conductor que recoge a los huéspedes en el aeropuerto hasta el guía que los lleva a conocer una finca cafetera, pasando por chefs, decoradores y comunidades locales. Múltiples hoteles también han encontrado la manera de generar ingresos a través de bodas, como el Hotel Las Islas. Foto: Hotel Las Islas La red Feel Turismo cuenta ya con más de 80 proveedores y ha impactado directamente el bolsillo de más de 350 personas de la cadena de valor. Es una lluvia de dólares que no se queda sólo en Cartagena -el destino histórico por excelencia- sino que ahora riega la sierra de Antioquia y el Eje Cafetero, donde el 40% de las bodas son ya de parejas extranjeras o binacionales, principalmente de Estados Unidos, España y México. El futuro: ¿hacia dónde va el romance? Después de que cesó la pandemia, el crecimiento ha sido, literalmente, exponencial. La compañía prevé cerrar este 2026 con un incremento del 30% en sus ventas y ya apunta al 40% para 2027. Colombia deja de ser el destino «barato» para convertirse en el destino «competitivo» y profesional. Con una infraestructura que responde a celebraciones de varios días y una oferta de naturaleza y cultura que pocos países pueden igualar, el turismo romántico no es una moda pasajera; Es el nuevo motor de la economía turística colombiana que se alimenta del amor, pero se sustenta en una logística impecable. Ver también: Navegación de publicaciones

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