En lo que calificó como una “victoria de la diplomacia venezolana”, la presidenta interina de la República, Delcy Rodríguez, destacó que Venezuela ha recuperado formalmente sus responsabilidades, derechos y representación ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Estos recursos nos permitirán invertir de manera inmediata en la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional y del sistema de distribución de agua, áreas que son vitales para la tranquilidad de nuestro pueblo”, dijo el mandatario durante el evento realizado este viernes desde el Centro Nacional de Acción Social por la Música, en Caracas.
Este avance estratégico permitirá al país acceder a activos y recursos que se encontraban bloqueados en dicha organización, lo que representa un alivio financiero crucial para la ejecución de proyectos de infraestructura en el corto plazo.
Rodríguez fue categórico al descartar que esta recuperación de derechos financieros esté ligada a nuevos planes de endeudamiento. Por el contrario, explicó que el foco principal será la inyección directa de estos capitales en la optimización de los servicios básicos, que han sido blanco directo de medidas coercitivas.
Atención prioritaria a la salud y a la infraestructura básica
La hoja de ruta trazada para el uso de estos activos recuperados ante el FMI contempla también el fortalecimiento de la red sanitaria pública. Según el presidente (e), se dará atención prioritaria a los hospitales del país, asegurando el suministro de insumos y la modernización de los equipos médicos. Esta recuperación de activos congelados permitirá al Estado venezolano recuperar el control de herramientas financieras que facilitarán la inversión en programas de atención social que habían sufrido retrasos operativos por falta de liquidez.
El presidente aseguró que la recuperación de la representación ante el FMI es un reconocimiento a la estabilidad institucional del país y a los esfuerzos por normalizar las relaciones financieras a nivel multilateral. Con estos fondos, el Ejecutivo Nacional busca acelerar la recuperación de los servicios básicos al cierre del primer semestre de 2026, garantizando que el beneficio sea palpable en el día a día de los ciudadanos a través de un sistema eléctrico más estable y un acceso eficiente al agua potable.



