El altar de la iglesia de San Francisco brilla por sus acabados en polvo de oro y puedes visitarlo este Domingo de Resurrección. El Domingo de Resurrección, los capitalinos, además de asistir a misa en Monserrate o recorrer la ciclovía, tienen una alternativa diferente para conectarse con la historia y la tradición. El domingo 5 de abril podrás visitar una de las iglesias más antiguas de Colombia: la iglesia de San Francisco, un sitio emblemático cargado de memoria y valor patrimonial. El templo está ubicado en la Avenida Jiménez de Quesada #7-1 y fue construido entre 1550 y 1567, en el siglo XVI. En su diseño destaca un impresionante retablo barroco del siglo XVII, recubierto de oro, así como sus techos de estilo mudéjar, que reflejan la influencia artística de la época. No es su única característica: por su relevancia histórica, ha sido declarada monumento nacional y es considerada un verdadero tesoro de la arquitectura colonial. Estos elementos convierten al lugar en un punto clave para entender el desarrollo histórico y artístico de la ciudad. Con el tiempo, el lugar ha sufrido diversas transformaciones. Uno de los más significativos ocurrió cuando fue derribado el antiguo convento franciscano; En su lugar se construyó el Palacio de San Francisco, sede del Gobierno de Cundinamarca. La última gran intervención se llevó a cabo entre 1988 y 1990, período en el que se eliminó el revestimiento blanco exterior. Esta restauración permitió recuperar el aspecto original de piedra y ladrillo del templo, además de conservar la fachada barroca y la torre. Al visitar el lugar, los asistentes se encuentran con un gran espacio con capacidad para cientos de personas. En su interior destacan los frisos decorados con escudos heráldicos y pinturas murales que imitan las vetas del mármol, enriqueciendo la experiencia cultural. Hoy, la iglesia de San Francisco, junto con la iglesia de Santa Bárbara y la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, constituye uno de los principales referentes de la arquitectura del siglo XVI en Bogotá. Es un lugar de culto y, al mismo tiempo, un destino de visita obligada para los turistas interesados en la historia y el patrimonio de la ciudad. Te puede gustar: Cinco tesoros escondidos para descubrir Bogotá Navegación de entradas





