Con un diseño que rompió moldes, marcas icónicas y una competencia feroz, Atlantis experimentó su ascenso, su caída y una transformación clave para seguir siendo relevante. Hace unos 25 años, Bogotá fue sacudida por un ambicioso anuncio que prometía llevar un pequeño pedazo de Miami al corazón de la Zona Rosa. En uno de los sectores más exclusivos de la ciudad se levantaría un nuevo centro comercial, diferente a todo lo visto hasta entonces. Su concepto vertical –y no horizontal, como la mayoría– convertiría a Atlantis Plaza en una joya arquitectónica destinada a competir de tú a tú con el recién inaugurado Andino, que había abierto sus puertas en 1993, a pocas cuadras de distancia. El proyecto no era menor. Atlantis Plaza nació con una superficie construida de 33.000 metros cuadrados, 12.000 metros cuadrados destinados a locales comerciales, salas de cine con capacidad para 1.160 personas y cerca de 550 plazas de aparcamiento. Detrás de esta apuesta estuvieron importantes firmas como Espinosa Fenwarth Constructores, encargada de la promoción y gestión del proyecto; Design Group Incorporated, responsable del diseño, y Quijano & De-Irizarri Arquitectos. Una mirada al Centro Comercial Atlantis Plaza y su icónica fachada. Para construir tal obra se eligió el lote donde anteriormente funcionaba el tradicional Colegio José Max León, entre las carreras 12 y 13. Atlantis rápidamente se convirtió en un punto de referencia, aunque para muchos resultó confuso por su intrincado sistema de escaleras mecánicas. Aun así, ofrecía espacios únicos para la época: allí operaban marcas icónicas como Hard Rock Café y Taco Bell. Sin embargo, con el paso de los años, ese brillo inicial empezó a desvanecerse. La competencia se hizo cada vez más dura. Nuevos gigantes del comercio llegaron a Bogotá, como el Centro Mayor y Titán Plaza, y el carácter casi exclusivo de Atlantis, ligado a su ubicación, empezó a jugar en su contra. Aun así, durante mucho tiempo siguió siendo el punto de encuentro de universitarios y jóvenes que, con presupuestos ajustados, encontraban desde helados de McDonald’s hasta opciones de comida asequibles. La renovación que cambió la cara de Atlantis Plaza El imponente edificio seguía en pie, pero para seguir vigente era necesario un cambio de dirección. Fue entonces cuando entró en escena un actor clave: PEI Asset Management, un vehículo de inversión nacido en Bogotá en 2006 que, sin hacer mucho ruido, viene consolidando un poderoso portafolio de centros comerciales en Colombia. Jairo Corrales, presidente de Pei Asset Management desde abril de 2018. Jairo es ingeniero civil egresado de la Universidad de los Andes. |Le puede interesar La historia de Junior de Barranquilla, el equipo creado por una mujer y que la familia Char llevó a la gloria El PEI hoy cuenta con más de 4.000 inversionistas de capital, entre fondos de pensiones obligatorios y voluntarios, compañías de seguros, fiduciarias, fondos mutuos, family office, sociedades patrimoniales y personas físicas. Entre sus socios se encuentran grandes nombres como Grupo Santo Domingo y Gestión Corporativas, banco fundado en 1992. Lideraron la primera gran renovación de Atlantis Plaza en 2019, una intervención que superó los $15.000 millones y duró casi cuatro años. La transformación fue tanto interna como externa, y marcó el inicio de una nueva etapa para el centro comercial. Pero no sería la única apuesta. Hoy Atlantis Plaza parece más moderno. Luego de la pandemia, Atlantis volvió a ser noticia al anunciar una inversión adicional de $34,5 mil millones para intervenir 5.000 metros cuadrados y renovar completamente su marca, como parte de la celebración de sus 22 años. Estas decisiones fueron claves para reposicionar a Atlantis como un espacio moderno, vanguardista y competitivo dentro de la Zona Rosa. Hoy, Atlantis Plaza tiene una cara renovada, con una oferta comercial más atractiva. Además de sus modernas salas de cine, existe un piso gastronómico liderado por el Grupo Seratta y un mix de servicios pensados para el día a día de quienes trabajan, estudian o viajan por este sector de la ciudad. PEI, los arquitectos silenciosos de otros centros comerciales en Colombia Atlantis es sólo una pieza dentro de la extensa maquinaria del PEI. En 2019, la firma fue noticia al adquirir cinco centros comerciales Único, ubicados en Cali, Yumbo, Villavicencio, Barranquilla y Neiva. Ese mismo año adquirió el 100% del Centro Comercial Plaza Central, en una zona estratégica de Bogotá, con una inversión adicional cercana a los $106.000 millones. Nuestra Bogotá. En 2021, el PEI consolidó su liderazgo al retener el 52% del proyecto Nuestro Bogotá, con una inversión de $315.000 millones y una superficie arrendable de 30.000 metros cuadrados. Ese mismo año pasó a formar parte de su portafolio Jardín Plaza, uno de los centros comerciales de mayores ingresos de Cali. Hoy, con al menos 14 centros comerciales bajo su gestión, el PEI se ha convertido en uno de los mayores actores del sector en el país. Y Atlantis Plaza, aquel ambicioso proyecto que quería traer un pedazo de Miami a Bogotá, es quizás una de las pruebas más visibles de cómo la renovación y la visión de largo plazo pueden devolverle la vida a un ícono urbano. Ver también:





