El proceso de Ana María y Luisa Gaitán está en manos de la División de Derechos de Autor que dirige Edwin Robles, quien fue puesto a cargo de Benedetti. Los ingresos que genera la serie Yo soy Betty la fea no tienen parangón en la televisión colombiana y han sido uno de los ingresos más importantes para el canal RCN que dirige José Antonio De Brigard, negocio que lleva décadas arrojando pérdidas. Sin embargo, la creación de Fernando Gaitán, fallecido hace 7 años, quedó inmortal. El canal lo ha vendido a más de veinte países y fue adaptado en Estados Unidos, México, Alemania, Rusia, India y China. Además, acabó con una Guinness bajo el brazo: la telenovela con más versiones producidas en el mundo. Casi tres décadas de regalías, licencias y remakes: todo surgió de la cabeza de un solo hombre, Fernando Gaitán. El libretista escribió esa historia y antes otras que también reportaron importantes ganancias al canal Ardila, como Café con aroma de mujer y Hasta que la plata nos separa. Gaitán, fallecido en 2019, fue la joya de la corona de RCN donde fue su estrella creativa desde que nació como canal privado en 1998, entonces identificado como Nuestra Tele. Esta fue la gran apuesta de Carlos Ardila Lulle, quien desde entonces salió al aire contra el canal Caracol, propiedad de Julio Mario Santo Domingo. Ninguno de los dos fundadores está vivo y son sus hijos herederos los que están a cargo de ellos y que compiten a diario por el rating. A Gaitán le interesaba crear y vivir con amplitud y sin preocupaciones. Por eso, nunca cuidó los saldos en el banco ni hizo demasiadas cuentas del dinero que dejaban sus producciones y las regalías que recibía. Lo mismo ocurrió con sus hijas mayores Ana María y Luisa, hijas de su primer matrimonio con Esperanza González. Tuvo a Valentín con la actriz Maia Landaburu con quien convivió cuando falleció tras ser pareja durante una década. | Puedes leer aquí: El dolor de Maia Landaburu, el último amor de Fernando Gaitán Luego de siete años de la muerte de su padre, Ana María y Luisa reaccionaron jurídicamente a una inquietud que llevaban años cargando: cuál era el verdadero valor de las regalías de Betty la Fea y si estas habían sido liquidadas correctamente por el canal RCN. Hace tres meses, en marzo de 2025, presentaron una demanda ante la Dirección Nacional de Derechos de Autor que encabeza Edwin Robles, quien fue designado por el Ministro del Interior Armando Bendetti por ser una entidad adscrita a esa cartera. El caso de las hijas de Fernando Gaitán está en manos de Edwin Robles, quien fue designado por Armanda Bendetti hace un año. La demanda de las hermanas Gaitán no se trata sólo de Betty. Suma otros cinco títulos—Hasta que la plata nos separe, Café con aroma de mujer, Todos los novios de Laura, Que no muera el amor y María de los Guardias—, obras que marcaron diferentes épocas de la televisión colombiana y que, según los herederos, el canal obtuvo regalías tras la muerte de su padre sin devolverles nada. La ruptura se fue produciendo poco a poco, Ana María y Luisa comenzaron a ver remakes y adaptaciones de las historias escritas por su padre con cambios que no respetaban las producciones originales, intervención especialmente desafortunada con nuevas versiones de Café con aroma de mujer y Hasta que la plata nos separa. RCN, dicen, nunca se comunicó con ellos para informarles nada. Lo que nos llenó la paciencia fue el estreno de Betty la Fea: la historia continúa, la producción que transmitió RCN en alianza con Prime Video. Para las hermanas era precisamente lo que su padre había prohibido durante su vida: siempre se negó a que nadie retomara esa historia. Verla resucitada bajo una gran cabeza, que se presentó como un homenaje a su memoria, finalmente los convenció de que debían actuar y llevar su molestia a los tribunales. El argumento subyacente es contractual. Las herederas y su abogado revisaron los acuerdos que Gaitán firmó con el canal RCN a lo largo de su carrera y no encontraron una sola cláusula de transferencia de derechos de propiedad. Lo que sí hubo fueron permisos específicos -como autorizar la fijación de la obra para ser transmitida por televisión-, pero nunca la entrega de propiedad intelectual. Con esa lectura, el contrato original de 1995 le habría dado a RCN el derecho a transmitir Betty la Fea en televisión abierta. Nada más: ni el streaming ni la plataforma donde la serie está disponible desde hace años. La abogada Carolina Polanco García es la procuradora de las hermanas Gaitán. En su demanda ella. Sostiene que la infracción abarca distintos frentes: la transmisión no autorizada en plataformas digitales y la falta de reconocimiento de los herederos como legítimos titulares de esos derechos. Además de una compensación económica —cuyo monto aún no pueden calcular porque el juez no les ha entregado ciertos contratos que ordenó incluir en el expediente—, la demanda pide algo más de fondo: que un juez declare, sin ambigüedades, a Ana María y Luisa como únicas poseedoras del legado de su padre. | Lea también: La herencia de Joe Arroyo: una pelea de 13 años entre 6 hijas y una viuda El proceso administrativo ya tuvo su primera vuelta. La Dirección Nacional de Derecho de Autor consideró que la respuesta de RCN fue presentada fuera del plazo legal. El canal apeló, el expediente fue subido a la Dirección Nacional del Derecho de Autor (DNDA). Allí permanece, a la espera de que se fije fecha para la audiencia inicial. RCN, por su parte, no se ha pronunciado al respecto. Sus abogados respondieron a Brava Noticias dirigido por la periodista Paula Bolívar, medio que sacó a la luz el caso, que una cláusula de confidencialidad los obliga a guardar silencio y que dejarán que el proceso avance por sí solo. Para las hermanas Gaitán, el asunto es mucho más profundo que un problema de dinero. Consideran a RCN como una empresa que traicionó a su padre, quien trabajó allí durante treinta años. Sienten que el canal distorsionó el trabajo de su padre al involucrar a los personajes en las nuevas versiones. Además, aseguran que ignoró algo que pidió en vida y en voz alta: no tocar a Betty. Ganen o pierdan el caso, insisten en dejar una advertencia para otros escritores y sus familias, porque muchos firman contratos sin entender del todo lo que están regalando y lo que se quedan. | Lea también: Las peleas entre los herederos de Víctor Carranza que llevaron a la quiebra a su gigante ganadera Navegación de entradas





