Casi el 50% de los niños y adolescentes separados de sus familias terminan creciendo en instituciones de acogida y no en entornos familiares. Mientras Colombia celebra el Día Internacional de las Familias, miles de niños y niñas del país crecen sin una familia que los cuide, los proteja o incluso los llame por su nombre. La paradoja es convincente. Si bien la Constitución reconoce a la familia como núcleo fundamental de la sociedad, hoy más de 67.779 niños, niñas y adolescentes se encuentran en procesos de protección luego de haber sufrido abandono, violencia, abuso sexual, abandono o graves violaciones a sus derechos. En este contexto, Aldeas Infantiles SOS Colombia lanzó la campaña nacional “No eres mi sangre, pero eres mi familia”, iniciativa que busca abrir una conversación urgente sobre los cuidados, el fortalecimiento familiar y la necesidad de entender a la familia más allá de los vínculos biológicos. La campaña se basa en una verdad emocional y profundamente humana. Casi todos los colombianos consideran como familia a alguien que no comparte su sangre. Un padrino, un vecino, un amigo, un colega o una familia de acogida. Desde allí, la organización busca visibilizar la realidad de miles de niños y niñas que encuentran protección y cariño en hogares sustitutos o familias de acogida. La dura realidad de la niñez y las familias en Colombia Detrás del emotivo mensaje hay una realidad crítica. Sólo en el primer trimestre de 2026, Medicina Legal registró 219 muertes violentas de niños, niñas y adolescentes, 3.456 casos de abuso sexual infantil y más de 3.380 casos de violencia contra menores. A esto se suma que, según estimaciones del DANE, cerca de 7 millones de niños y adolescentes podrían estar expuestos a algún tipo de violencia, principalmente dentro de sus propios hogares. Cuando el Estado decide separar a un niño de su familia por motivos de protección, la alternativa ideal es una familia de acogida. Sin embargo, casi la mitad de ellos terminan en instituciones de acogida, donde conviven con decenas de niños y niñas, y los vínculos afectivos suelen verse afectados por la alta rotación de cuidadores. La evidencia internacional ha demostrado que los niños y niñas que pasan largos períodos de su crecimiento en instituciones tienen mayores riesgos de presentar retrasos cognitivos, problemas emocionales, dificultades de aprendizaje, problemas de salud mental y mayor vulnerabilidad social. Además, el reciente diagnóstico de la Procuraduría General de la República sobre la Política Pública Nacional de Apoyo y Fortalecimiento de las Familias reveló que su implementación sigue siendo débil y desigual: sólo 7 de las 32 gobernaciones respondieron oficialmente sobre avances concretos en el fortalecimiento familiar. «Colombia no puede seguir celebrando el Día de la Familia mientras miles de niños y niñas no la tengan; tenemos una Constitución que exige su protección, pero no se han asignado programas ni presupuestos serios que permitan fortalecer este núcleo esencial de la sociedad. Vale la pena recordar algunos sabios adagios: invertir en la familia es invertir en el futuro de la sociedad o lo que proclamó el gran escritor Oscar Wilde: ‘quieres buenos ciudadanos: cría niños felices'», dice Esteban Reyes, director de Aldeas. SOS Niños Colombia. “Por más cuidado familiar” La organización asegura que la campaña es parte de su compromiso institucional “Por más cuidado familiar”, con el que busca posicionar los cuidados como una conversación prioritaria para el país e impulsar políticas públicas, presupuestos y programas que fortalezcan a las familias antes de que la violencia termine separándolas. Por este motivo, Aldeas Infantiles SOS en Colombia ha tomado la decisión estratégica de potenciar su modelo de atención para ofrecer a los niños una experiencia de vida más cercana a un entorno familiar real, a través de familias de acogida. Este enfoque se sustenta en la evidencia científica, las tendencias internacionales, el aprendizaje institucional y las nuevas demandas del sistema nacional de protección. Teniendo en cuenta sus más de 10 años de experiencia en atención directa en familias de acogida, durante 2025, la organización amplió su servicio a cinco departamentos del país, impactando la vida de más de 1.000 niños y adolescentes. La campaña tendrá presencia en espacios públicos, redes sociales, centros comerciales y plataformas digitales, buscando que los colombianos se reconozcan en una idea simple pero poderosa: la familia también es quien cuida. Vale recordar que Aldeas Infantiles SOS Colombia lleva más de 50 años trabajando para que niños, niñas y adolescentes puedan crecer en ambientes familiares protectores y afectuosos. Sólo en 2025, la organización acompañó a más de 29.000 niños, niñas, adolescentes, jóvenes y familias en 11 departamentos del país. Conoce más sobre esta campaña aquí: Las familias no siempre son de sangre: ¿Qué es el acogimiento familiar? – Aldeas Infantiles SOS Colombia Navegación de entradas



