Licor y cigarros adulterados y de contrabando, las amenazas que pesan sobre

Licor y cigarros adulterados y de contrabando, las amenazas que pesan sobre

Mientras Valledupar entra en modo fiesta, las autoridades refuerzan los controles para evitar intoxicaciones y frenar las ventas ilegales que afectan los recursos del departamento. Valledupar comienza a transformarse a pocos días del inicio oficial del Festival de la Leyenda Vallenata. Aunque la programación principal transcurre del 29 de abril al 2 de mayo, a partir de finales de abril la ciudad entra en modo celebración y la actividad comercial se acelera. Momentos en los que aumenta el consumo de licores y cigarrillos y también los riesgos asociados a productos adulterados o de contrabando, fenómeno que cada año se intensifica en plenas fiestas y el Festival Vallenato no escapa a esos peligros. | Le puede interesar: La Universidad de La Sabana se involucra en la formación del público con su nueva Escuela de Gobierno En la previa de un festival que este año rinde homenaje al Binomio de Oro, las autoridades locales se han centrado en un frente que suele pasar desapercibido hasta que aparecen las emergencias: la legalidad de lo que se consume. El Gobierno del Cesar, en coordinación con la Federación Nacional de Departamentos y la Policía Tributaria y Aduanera, ha reforzado operativos de control y campañas educativas para evitar que el entusiasmo termine en graves consecuencias para la salud o pérdidas para las finanzas públicas. El mensaje apunta tanto a quienes compran como a quienes venden. El licor adulterado y el contrabando no son sólo una irregularidad comercial, son un delito que pone en peligro la vida. Durante estas fechas se dispara el ingreso ilegal de mercancías y la falsificación de marcas. Los envíos que no pasan controles terminan distribuidos en tiendas, bares y ventas informales, aprovechando la alta demanda. Por eso, una de las principales recomendaciones es básica pero determinante: comprar sólo en establecimientos autorizados y reconocidos. Los precios demasiado bajos, en comparación con el mercado, suelen ser una señal de alerta. A partir de ahí, la revisión del producto se vuelve clave. Las botellas deben tener sellos intactos, sin signos de manipulación y etiquetas bien adheridas, legibles y completas. Debe estar presente el timbre fiscal del departamento, así como información clara sobre origen y registro sanitario. El contenido también ofrece pistas. A contraluz, el licor debe verse limpio, sin partículas ni residuos. Una vez abierto, el olor y el sabor pueden confirmar o desmentir su autenticidad. Un aroma más fuerte de lo habitual o un sabor excesivamente agresivo son señales de que algo no va bien. En esos casos la recomendación es no consumirlo. Entre los productos más vulnerables a la adulteración se encuentran los de mayor facturación. Licores, rones tradicionales y whiskies de marcas reconocidas encabezan la lista. El aguardiente néctar y el ron Medellín son recurrentes en las incautaciones, al igual que referencias de alta gama como Buchanan's, Old Parr, Chivas Regal y Jack Daniel's. Su popularidad y valor de mercado los convierten en un objetivo frecuente de falsificadores que utilizan envases originales para introducir líquidos de origen desconocido. El problema no se limita a la salud individual. El contrabando afecta directamente los ingresos del departamento, ya que evade el pago de impuestos que financian programas de salud, educación y deportes. Cada botella ilegal representa recursos que dejan de llegar a estos sectores. Las autoridades también insisten en la importancia de la denuncia. Cuando se detectan productos sospechosos o puntos de venta irregulares, denunciarlos permite activar controles y evitar que más personas se vean afectadas. La prevención, en este caso, no depende sólo del funcionamiento institucional, sino de la atención diaria de quienes participan en el partido. En una ciudad que vive su época más importante del año, el cuidado pasa a ser parte del entorno. Elegir bien qué consumir es una decisión que permite que la celebración transcurra sobre ruedas. Mientras la música suena en Valledupar y las calles se llenan, la seguridad también será parte del repertorio. | Ver también: Navegación de publicaciones

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