El diputado a la Asamblea Nacional (AN), Wilmar Castro Soteldo, destacó que la Ley de Promoción y Fomento del Cacao busca atender directamente al productor primario, a quien calificó como el actor más vulnerable de la cadena agroproductiva.
Durante entrevista, el parlamentario explicó que uno de los pilares de la ley es precisamente el proceso de certificación de calidad del cacao venezolano. Destacó que las diferentes variedades nativas gozan de un alto reconocimiento internacional, por lo que la ley prevé el cuidado, preservación, protección y genética de las tres grandes variedades del cacao criollo.
«Estos sirven de base a otros híbridos para elaborar cacao en polvo y pasta que luego pasan al sector industrial convirtiéndose en licor, grasa, aceite, cosméticos, medicamentos y tratamientos cardiovasculares; pero fundamentalmente, para la confitería, el chocolate y los chocolates”, explicó. En ese sentido, señaló que la normativa tendrá un fuerte impacto en los procesos de capacitación y el mejoramiento de las prácticas agrícolas.
Castro Soteldo precisó que el primer llamado de la ley es hacia la organización. Explicó que, debido a que la mayoría de los productores venezolanos trabajan a pequeña escala, se ven obligados a formar grupos, asociaciones, cooperativas, comunas y consejos campesinos. Esto permitirá concentrar un mayor volumen de producción para colocar el artículo en el mercado a precios justos y adecuados.
Como segundo eje estratégico, el diputado señaló la necesidad de que los trabajadores mejoren las prácticas poscosecha; específicamente en las fases de recolección, separación del grano de la maraca, remoción del mucílago que protege la semilla y el proceso de secado.
«Estos procesos en su mayoría se hacen de forma artesanal y es lo que le da a nuestro cacao ese sabor tan característico. Buscamos pasar por un proceso de mejora para que la semilla adquiera mayor valor y se venda en el mercado con un valor agregado adicional”, afirmó.
El legislador recordó que el cacao venezolano es un rubro que se ha desarrollado prácticamente exclusivamente para la exportación, dado que el consumo interno de sus derivados es relativamente bajo en comparación con los importantes precios que se pagan en el mercado internacional.
Expresó que la cadena en la estructura de valor va desde la siembra en suelos con condiciones climáticas correctas, hasta la selección de la variedad (sea pura o híbrida) y las prácticas agronómicas, elementos plenamente certificables.
Castro Soteldo advirtió que los mercados internacionales son sumamente exigentes con la presencia de metales pesados y agrotóxicos.
Sostuvo que toda esta cadena de valor debe ser certificada junto con el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Finalmente, indicó que la Corporación Cacao conformó un laboratorio de alta tecnología capaz de certificar toda la cadena y darle el valor justo al producto en su fase primaria.



