Una comisaría de familia de Cartagena le ordenó salir de casa, alejarse de su esposa y someterse a terapia tras una denuncia de violencia. El 29 de mayo de 2026, una comisaría de familia de Cartagena ordenó medidas provisionales de protección contra Raúl Santiago Botero Jaramillo, candidato a la presidencia de Colombia, tras una denuncia presentada por su esposa, Manuela Echeverri Hoyos, por presunta violencia doméstica. El documento oficial activó el procedimiento legal colombiano para atender casos de este tipo, lo que permite adoptar medidas preventivas incluso antes de que exista una decisión definitiva. La solicitud fue aceptada y la comisaría tomó varias decisiones de inmediato para proteger a Echeverri Hoyos, otra integrante de su familia identificada como Victoria Hoyos Gil y menor de edad mencionada en el expediente. Las autoridades justificaron la urgencia de las medidas en que la permanencia de Botero en la casa familiar podría representar un riesgo para la seguridad e integridad del denunciante. | Lea también: El millonario paisa que quiere ser Presidente contrató a un mago de las redes para su campaña presidencial Entre las disposiciones adoptadas, la comisaría ordenó al candidato abandonar la casa que compartía con su esposa y le prohibió el ingreso a los lugares donde ella se encuentra. El objetivo de esta restricción es evitar posibles intimidaciones o amenazas contra Echeverri Hoyos o contra menores vinculados al proceso. Además, Botero no podrá movilizar ni ocultar a ningún menor o persona vulnerable que forme parte de la unidad familiar. La Policía deberá brindar protección a la denunciante, tanto en su domicilio como en su lugar de trabajo, si así lo solicita. Como parte del proceso, el candidato también deberá someterse a un tratamiento terapéutico y reeducativo por su cuenta, según lo establece la normativa vigente para este tipo de casos. Las medidas también abarcaban los bienes familiares. La comisaría dispuso protección temporal de bienes para evitar que bienes muebles o inmuebles de la sociedad conyugal sean vendidos mientras avanza la investigación. Tampoco se pueden realizar cambios en los documentos corporativos ni retirar la propiedad de nadie del hogar sin autorización. Se ordenó a la administración del edificio donde residían las partes cambiar las guardas y las llaves del departamento, el cual debe quedar en manos exclusivas de Echeverri Hoyos. Uno de los detalles que llamó la atención en el proceso fue la custodia de los tres perros de la familia, los cuales la comisaría dejó a cargo de Manuela Echeverri Hoyos mientras continúa el proceso. Alberto Boek, abogado de la querellante, explicó que las acusaciones incluyen presuntos actos de violencia psicológica, económica y de otro tipo, que su cliente denunció aproximadamente un mes antes de que se dictaran las medidas de protección. El proceso también estuvo acompañado de un incidente que se hizo público. Según un audio revelado durante el procedimiento, Botero amenazó telefónicamente a uno de los funcionarios que participaron en el operativo, diciéndole que agradeciera no haber bajado a dispararle. La frase generó rechazo y avivó el escándalo que rodea al candidato en plena campaña presidencial. La denuncia se presentó con base en hechos ocurridos hasta el 28 de mayo de 2026, según consta en el auto emitido por la comisaría. El caso también involucra al hijo de diez meses de la pareja, a quien presuntamente se le impidió el ingreso al domicilio junto a su madre en uno de los episodios que motivó la actuación de las autoridades. Botero Jaramillo es un empresario del sector privado que recientemente ingresó a la carrera presidencial. El caso abrió un debate sobre su candidatura en un contexto en el que los hechos relatados por su esposa se hicieron públicos mientras se desarrollaba la campaña. Las autoridades competentes continúan revisando el expediente y escuchando a las partes involucradas. Navegación de publicaciones



