La legendaria la camiseta de Brasil que Pelé cosió a mano para su primer Mundial y hoy vale 6 millones de dólares

La legendaria la camiseta de Brasil que Pelé cosió a mano para su primer Mundial y hoy vale 6 millones de dólares

Luego de estar durante 22 años en manos de un anónimo que la compró en USD 105.000, la chaqueta con la que el brasileño se convirtió en leyenda regresa a una subasta en Sotheby’s. El niño, de apenas diez años, lloraba junto a su padre mientras escuchaban, a través de la vieja radio, la tragedia deportiva que marcó para siempre la historia del fútbol. Para calmar el llanto inconsolable de su padre, Pelé le dijo: «No llores, papá. Voy a ganar un Mundial para ti». Apenas ocho años después, el joven delantero que conmocionó al mundo con sus mágicos regates, volvió a tener a la Selección Brasileña en la final del Mundial. Esta vez el rival no era la humilde selección uruguaya, que los había derrotado en el famoso Maracanazo del Mundial de 1950, sino la imponente Selección Sueca, candidata al título por su localía en el torneo. Fue apodado «Pelé» porque de niño pronunciaba mal el nombre de su jugador favorito, el portero Bilé. En la concentración previa a la final, los futbolistas brasileños se prepararon para el partido recortando de las tulas la tela amarilla con la que hicieron la silueta de su dorsal para luego coserla en la espalda de las camisetas azules de la marca IDROTT, que el jefe de la delegación, Paulo Machado de Carvalho, compró con entusiasmo en una tienda de Estocolmo. En ese momento, Suecia representaba para Brasil un miedo que iba más allá del fútbol: vestir la camiseta blanca de visitante, con la que fue derrotado por Uruguay, porque su rival también vestía de amarillo. En lugar de poner a prueba la maldición de la casaca blanca, la selección sudamericana prefirió cambiar su color visitante al azul. Según Carvalho, les traería buena suerte porque era el color de la patrona de Brasil, Nuestra Señora de la Concepción Aparecida. Los jugadores saltaron al césped del estadio Rasunda de Estocolmo con el escudo y el dorsal cosidos a mano. Con esa camiseta improvisada, el joven Pelé, de 17 años, se presentó al mundo como el rey del fútbol. No sólo puso la prometida Copa del Mundo en manos de su padre, sino que también escribió su nombre en la historia al convertirse en el jugador más joven en marcar y jugar una final de la Copa del Mundo. Desde entonces, Brasil no ha dejado de vestir la camiseta azul cuando juega como visitante. El viaje de la camiseta hecha a mano con la que Pelé se convirtió en leyenda Inmediatamente después del partido, con la copa bajo el brazo, Pelé se quitó la camiseta con la que marcó dos goles y se la regaló a su compañero de cuarto y equipo, Edvaldo Alves, de Santa Rosa, delantero estrella del Flamengo conocido como Dida. Al inicio del torneo, Dida era el atacante de Brasil, pero una lesión en la fase de grupos dejó a Pelé como titular. Un cambio que transformó la historia del fútbol brasileño. Dida guardó la camiseta como un tesoro durante tres décadas y media en su casa de Maceió. En 1993, con motivo de la inauguración del Museo del Deporte ubicado en el Estadio Rei Pelé, el hermano de Dida, Edson Santa Rosa, donó la reliquia para ser exhibida. La chaqueta de campeón se convirtió rápidamente en la pieza central de la colección. Mientras aprendía el oficio de controlar el balón, heredado de su padre, Pelé se ganaba la vida como lustrabotas. Sin embargo, una década después, el museo estaba al borde de la quiebra. Las goteras y el moho de las paredes amenazaban con devorar las obras. El entonces director del museo, Lauthenay Perdigão, no encontró otra salida que vender la camiseta para salvar el museo. Con el consentimiento de la familia Santa Rosa, la prenda fue vendida por la casa de subastas Christie’s en Londres el 21 de septiembre de 2004. La camiseta talla 5, de manga corta y cuello en V, se vendió en $105.000, aproximadamente 640 millones de pesos actuales. Esta cifra cubrió con creces la rehabilitación del museo. El comprador anónimo conservó la prenda durante veintidós años. Durante este tiempo la prenda estuvo valuada en 5.895.000 dólares, aproximadamente 2,200 millones de pesos. El proceso de autenticación del textil estuvo a cargo de Sports Investors Authentication, quienes llevaron a cabo un exhaustivo estudio de fotomatching, que consiste en superponer digitalmente fotografías de época tomadas durante la final de Estocolmo con imágenes de alta resolución del estado actual de la camiseta. También puedes ver: El mural del pintor comunista que la dictadura de Rojas Pinilla enterró bajo doce capas de pintura en la Universidad Nacional. El apoyo de esta tecnología explica por qué la camiseta de Pelé multiplicó casi 60 veces su valor de transacción en 2004. Aunque el precio de salida estimado por la casa de subastas Sotheby’s de Nueva York es de 6 millones de dólares, los más optimistas esperan que la camiseta del Rey Pelé alcance una cifra récord que supere los 24 millones de dólares que alcanzó la camiseta de los Yankees de Nueva York, usada por la leyenda del béisbol Babe Ruth, durante la Serie Mundial de 1932. La puja definitiva que entregará el 10 de Pelé a su próximo dueño se realizará el 16 de julio de 2026, tres días antes de la final del Mundial. También te puede interesar: Navegación de publicaciones

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