La Fiscalía avanza en sus investigaciones sobre desaparición forzada y suma una nueva acusación que sacude a la familia Herrera. La investigación en torno a la familia del exciclista Luis Alberto “Lucho” Herrera continúa ampliándose y sumando nuevos frentes judiciales. A las investigaciones por la desaparición forzada de cuatro campesinos en Fusagasugá se suma ahora un proceso adicional que involucra a uno de sus hermanos, también vinculado al expediente principal, por un presunto caso de abuso sexual contra una menor de edad. El caso de desaparición forzada se remonta al 23 de octubre de 2002, cuando cuatro hombres fueron sacados a la fuerza de sus viviendas en una zona rural de Fusagasugá. Desde entonces, sus familias iniciaron una búsqueda que se ha extendido por más de dos décadas. La Fiscalía General sostiene que los hermanos Herrera habrían tenido un papel activo en la planificación de estos hechos, en los que presuntamente se utilizaron miembros de las Autodefensas Campesinas de Casanare para llevar a cabo las desapariciones. Lea también: Los prósperos negocios de Lucho Herrera en Fusagasugá: el campeón que está ante los ojos de la Fiscalía El proceso judicial ha tenido avances recientes. Este viernes 10 de abril se realizó diligencia de investigación ante un fiscal especializado en violaciones a los Derechos Humanos. Con base en la evidencia material recabada, las autoridades formalizaron la vinculación de los hermanos por el delito de desaparición forzada, lo que marca un punto clave dentro de la investigación. Parte del expediente se ha construido a partir de testimonios de exintegrantes de ese grupo armado ilegal, quienes señalaron la posible participación de implicados en los hechos. A ello se suma el hallazgo de restos humanos en 2008 en la zona rural de Silvania, que no pudieron identificarse plenamente hasta diciembre de 2025 como pertenecientes a dos de las víctimas. Los otros dos hombres siguen desaparecidos y las labores de búsqueda continúan. En medio de este escenario, la situación judicial se complica aún más para la familia. Mientras continúan las investigaciones por desaparición forzada, una nueva acusación se cierne sobre uno de los hermanos Herrera, quien ahora es objeto de investigaciones por presunto abuso sexual contra una menor de edad. Este nuevo proceso, independiente pero concurrente en el tiempo, refuerza la atención de las autoridades sobre el entorno familiar ya comprometido en el caso principal. La coincidencia de ambas investigaciones revela un momento crítico para los involucrados. Por un lado, la Fiscalía intenta esclarecer hechos ocurridos hace más de veinte años, con víctimas que aún esperan justicia y verdad. Por otro lado, surge una denuncia reciente que abre una nueva línea de investigación penal con implicaciones propias. El avance de las actuaciones en ambos frentes será decisivo en las próximas etapas del proceso. Las autoridades continúan reuniendo pruebas y testimonios, mientras los familiares de las víctimas mantienen la expectativa de que se logren respuestas definitivas después de años de incertidumbre. Navegación de publicaciones





