Shakibecca ha vuelto a encender las redes sociales, ¿por qué? En la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Shakibecca encabezó una presentación de bienvenida para los aficionados que visitan el país con motivo del Mundial. Caracterizada como Shakira, la venezolana interpretó la canción emblemática del torneo con una puesta en escena con logos, imágenes y otros elementos gráficos vinculados a la identidad visual de la FIFA. Desde hace más de dos décadas, Rebeca Maiellano, conocida artísticamente como Shakibecca, ha construido una carrera basada en rendir homenaje a la mujer barranquillera. La comunicadora social, cantante y locutora venezolana de 40 años, nacida el 19 de abril de 1986, es considerada por muchos la imitadora más reconocida de Shakira gracias a su notable parecido físico, su interpretación vocal y la recreación casi exacta de los movimientos y vestuario que han convertido a la cantante en un ícono mundial. | Lea también: Shakira, la reina que salvó la fiesta del cierre del Mundial 2026 Sin embargo, la popularidad de Shakibecca no ha estado exenta de polémica. La polémica más reciente gira en torno al Mundial de 2026. Shakibecca presentó un espectáculo en el que interpretó “Dai Dai”, la canción oficial del torneo, interpretada originalmente por Shakira junto al cantante Burna Boy. El espectáculo, que pretendía amenizar el ambiente mundialista, se viralizó en las redes sociales y generó todo tipo de conversaciones por el supuesto uso no autorizado de las marcas del organismo, poniendo en el centro de la conversación los límites del uso de la imagen personal y las marcas. La FIFA mantiene una política estricta con respecto al uso de sus activos comerciales. Los nombres oficiales de los torneos, logotipos, mascotas, identidad gráfica y materiales promocionales son parte de un sistema de protección de la propiedad intelectual diseñado para salvaguardar los acuerdos comerciales con patrocinadores, licenciatarios y socios de transmisión. Hasta el momento, la entidad futbolística no ha presentado una demanda formal ni ha impuesto sanciones económicas contra el artista venezolano. | Lea también: Las sorprendentes cifras detrás del concierto de Shakira en Bogotá; la ciudad recibirá miles de millones Ante la polémica, Maiellano se ha defendido públicamente. La imitadora sostiene que su objetivo siempre ha sido rendir un homenaje respetuoso al legado artístico de Shakira y asegura que nunca ha intentado suplantar oficialmente a la cantante colombiana ni obtener beneficios indebidos utilizando su identidad. La imitadora tuvo que desmentir recientemente el rumor que circuló en redes sociales sobre un supuesto reemplazante de Shakira durante la ceremonia inaugural del Mundial 2026. No es la primera vez que protagoniza un episodio viral. En marzo de 2026, durante el multitudinario concierto gratuito que Shakira ofreció en la Ciudad de México, Shakibecca se hospedó en el mismo hotel donde se encontraba la colombiana. Desde uno de los balcones del edificio salió a saludar al público que esperaba la llegada del cantante, provocando una confusión general que desató una ola de comentarios en las redes sociales. Mientras algunos usuarios tomaron con humor el suceso, otros criticaron duramente la decisión del imitador, considerando que pudo haber engañado a la audiencia. Para algunos “Shakifans”, la imitación habría cruzado la línea del homenaje a la obsesión. Rebeca saltó a la fama en la televisión latinoamericana participando en programas de imitación y en cadenas como Caracol Televisión. Su popularidad se disparó en 2017 cuando la barranquillera vio uno de sus videos. Quedó tan sorprendida que confesó haber dudado por un momento si era ella misma. El debate, sin embargo, sigue abierto. Mientras sus seguidores consideran su trabajo como una muestra de admiración artística, sus detractores sostienen que la línea entre la inspiración y el uso de una marca personal es cada vez más delgada. Ahora, con el supuesto seguimiento de la FIFA al uso de elementos relacionados con el Mundial, la venezolana enfrenta una nueva polémica que podría convertirse en el episodio más delicado de su carrera pública. Navegación de publicaciones





