Venezuela expresó su «rechazo categórico» a los que llamó «comentarios sesgados» del portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, sobre las tensiones entre Caracas y Washington a raíz del despliegue militar estadounidense en el Caribe, informó el representante permanente del país sudamericano ante la ONU, Samuel Moncada.
El diplomático, en un vídeo difundido este viernes por la cadena estatal VTV, leyó una carta entregada a Guterres en la que el Gobierno de Nicolás Maduro critica unas declaraciones del portavoz Stéphane Dujarric en las que «llamó a la desescalada de la situación (…) tanto a los Estados Unidos de América como a la República Bolivariana de Venezuela».
La carta señala la «profunda consternación» por lo que considera una «grave distorsión de los hechos y una comparación inmoral entre el agresor y la víctima».
La respuesta de Venezuela a la ONU
En ese sentido, asegura que no es Venezuela «la que realiza acciones hostiles, maniobras provocadoras e intimidantes a pocos kilómetros del territorio de Estados Unidos» ni la que «despliega una gran cantidad de recursos y tropas militares, incluido un submarino con capacidad nuclear», o el «portaaviones más grande del mundo» cerca de la nación norteamericana.
«No es la República Bolivariana de Venezuela la que ha llevado a cabo casi 20 ataques aéreos contra pequeños barcos pesqueros (…) en los que más de 70 civiles han sido sometidos a ejecuciones extrajudiciales», afirma.
Así, el Gobierno venezolano pide a Guterres que tome «medidas inmediatas y públicas para aclarar la situación, identificando sin ambigüedades el origen de la escalada y condenando el provocador despliegue militar estadounidense».
También le pide que inste a la Administración del presidente Donald Trump a «retirar inmediatamente sus activos militares de la región» y «cesar sus amenazas de usar la fuerza».
Tensión entre Venezuela y EE.UU. por el despliegue
El Pentágono anunció este jueves la Operación “Lanza del Sur” sin explicar los objetivos de la estrategia contra el narcotráfico con origen en América Latina. Esto genera más tensión por la presión de la Administración Trump a Venezuela y Colombia con ataques a embarcaciones supuestamente cargadas de droga en el Caribe y el Pacífico oriental.

Desde agosto, las fuerzas estadounidenses han intensificado las operaciones en el Caribe y el Pacífico Oriental, desplegando buques de guerra y tropas para apoyar las interdicciones marítimas.
El despliegue incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford y varios buques de guerra, como parte del esfuerzo de la Fuerza de Tarea Conjunta y el Comando Sur, lo que representa un aumento significativo de la presencia militar estadounidense en la región.
El Kremlin expresó este viernes su confianza en que Estados Unidos no tomará medidas que desestabilicen la situación «en torno a Venezuela» y la región caribeña, mientras Cuba acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de mentir a sus «aliados» del G7 para «justificar» una movilización militar que el Gobierno de Maduro considera una «amenaza». EFE



