La quemadura afectó al 65% de su cuero cabelludo. Trece años después, un tratamiento reconstructivo busca la recuperación de su cabello. Una niña de dos años, un momento de descuido de los que le puede pasar a cualquier cuidador adulto, un accidente que nadie vio venir ni quiere. Cuando apenas empezaba a descubrir el mundo, Paula sufrió una quemadura de aceite que transformó su vida. El líquido caliente llegó a su cuero cabelludo y le dejó una herida tan grave que dejó de crecer pelo en gran parte de su cabeza. Los médicos estiman que la quemadura comprometió más del 65% de su superficie capilar, cifra que refleja la magnitud de un trauma que acompañó a Paula durante toda su infancia. Mientras otros niños crecieron sin mayores traumas por su aspecto físico, la adolescente ha tenido que vivir con las consecuencias visibles de aquel accidente doméstico. Sus padres, entonces, emprendieron una búsqueda incansable para encontrar la alternativa que pudiera mejorar su condición. Durante años tocaron puertas y consultaron a especialistas. La respuesta, sin embargo, no fue sencilla. Las cicatrices que deja una quemadura profunda suelen convertirse en uno de los mayores retos para la restauración capilar. También para el bolsillo de los pacientes, especialmente cuando el tejido afectado pierde la capacidad de nutrir nuevos folículos. Fue entonces cuando apareció el Dr. César Gaona, director médico de Pilocare, clínica especializada en restauración capilar y medicina estética reconstructiva con consultorios en Bogotá, Medellín y Pereira. Allí comenzó una nueva etapa para Paula. Una valoración que no parecía prometedora Cuando la adolescente llegó a consulta, el equipo liderado por el doctor Gaona inició una serie de estudios para determinar si era posible realizarle un trasplante de cabello. Las primeras noticias no fueron alentadoras. El problema fue que muchas de las zonas afectadas por la quemadura no ofrecían las condiciones adecuadas para que sobreviviera un implante. Luego, los médicos recurrieron a estudios más avanzados. «Recurrimos a métodos de ultrasonido que confirmaron que lamentablemente no podíamos realizar un trasplante de cabello en estas zonas», recordó César Gaona. La respuesta médica fue repensar completamente la estrategia: antes de pensar en implantar cabello, era necesario recuperar el tejido. El desafío del Dr. César Gaona: reconstruir lo que parecía imposible La solución, entonces, llegó a través de complejos procedimientos reconstructivos. Desde 2024, el equipo médico comenzó a realizar colgajos de rotación del cuero cabelludo, una técnica que permite trasladar tejido sano hacia zonas donde la quemadura había dejado espacios sin posibilidad de crecimiento de cabello. El objetivo era claro: volver a crear zonas viables para futuros implantes. El camino se hizo claro, pero al mismo tiempo se hizo largo. Cirugía tras cirugía, Paula avanzó en un proceso que requiere paciencia, seguimiento y tiempo. “Del 2024 a la fecha ya le hemos hecho cuatro intervenciones a Paula (…) y vamos a hacer una quinta intervención”, explicó el médico. Los resultados comenzaron a aparecer. Según los especialistas, se ha recuperado aproximadamente el 65% de la zona que inicialmente no tenía posibilidades de recibir cabello. Pero aún queda camino por recorrer. “La idea es que con el avance que tenemos lleguemos al 85%”, explicó Gaona. Con esto, si todo avanza según lo planeado, los resultados finales se podrían observar aproximadamente un año después de culminado el proceso reconstructivo. Un caso que marcó a un especialista A lo largo de su carrera, el Dr. César Gaona ha tratado a cientos de pacientes con diferentes tipos de alopecia y caída del cabello. Sin embargo, reconoce que la historia de Paula ocupa un lugar especial. Para el especialista, experiencias como esta ayudan a explicar por qué eligió dedicarse a la tricología y el trasplante capilar. “Esto se manifiesta como una necesidad global para que los pacientes que padecen alopecia puedan recuperar su imagen, su confianza en sí mismos y verse mejor”, afirmó. Pero también reconoce el componente humano detrás de cada procedimiento. “Son oportunidades que no sólo enaltecen a la persona. En lo personal, a mí me enaltecen y me llenan de satisfacción”, añadió. Más allá de Paula: otras historias de recuperación Por supuesto, Paula no es la única que ha pasado por los quirófanos de Pilocare. En los últimos meses, la clínica, en apoyo a Mamazotas, una comunidad y productora de contenidos digitales en Colombia enfocada en el bienestar femenino, también comenzó a acompañar el caso de una mujer cuya identidad permanece protegida. Durante años enfrentó una condición asociada al estrés y la ansiedad que la llevó a arrancarse el cabello. “Tomé pelo a pelo y lo arranqué”, dijo al recordar los momentos más difíciles de su vida. Su tratamiento implica un abordaje integral con profesionales de diferentes áreas para abordar tanto la restauración capilar como los factores emocionales relacionados con su condición. Otro rostro conocido que decidió compartir públicamente su experiencia fue el comediante colombiano Pedro Antonio González González, mejor conocido como Don Jediondo. Después de sufrir caída de cabello desde los 23 años, optó por someterse a un implante capilar y mostró los resultados un año después. “Parezco un oso”, bromeó entre risas al hablar de su transformación. Más allá de las diferencias entre cada historia, hay un punto en común. Todos vinieron buscando algo más que cabello. Buscaban recuperar seguridad, confianza o simplemente una parte de sí mismos que sentían perdida. En el caso de Paula, el objetivo va aún más allá. Cada intervención representa un nuevo capítulo en una historia que comenzó con una tragedia doméstica y que hoy avanza gracias a la medicina reconstructiva, la tecnología y la perseverancia de una familia que nunca dejó de buscar una solución. A sus 15 años, aquella niña que perdió gran parte de su cabello a causa de una quemadura sigue afrontando el proceso con valentía. Y aunque aún quedan etapas por completar, los avances logrados desde 2024 por el Dr. César Gaona permiten imaginar un futuro que durante mucho tiempo parecía inalcanzable. Navegación de publicaciones





