La violencia mantuvo durante años a muchos viajeros alejados de Tierradentro, un lugar donde enormes tumbas excavadas en la roca cuentan muchas historias. Hay lugares donde el silencio pesa más que cualquier ruido. En Cauca hay uno de ellos. Entre montañas cubiertas de verde, caminos de terracería y una tranquilidad que contrasta con la imagen de violencia que acompaña al departamento desde hace años, se encuentra uno de los mayores tesoros arqueológicos de Colombia. No brilla como el oro, aunque sus habitantes dicen que a su alrededor abundan guacas e historias de antiguos tesoros enterrados. Su verdadero valor está bajo tierra. No brilla como el oro, aunque sus habitantes dicen que a su alrededor abundan guacas e historias de antiguos tesoros enterrados. Su verdadero valor está bajo tierra. Se trata del Parque Arqueológico Nacional Tierradentro, un rincón que en 1995 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco gracias a un legado que no tiene comparación en el continente. Quien llega allí descubre que el viaje merece la pena. El paisaje parece congelado en el tiempo y, entre las montañas, comienzan a aparecer los misteriosos hipogeos, enormes tumbas subterráneas construidas siglos atrás por comunidades prehispánicas. No es un lugar cualquiera. Tierradentro alberga la mayor concentración de tumbas subterráneas monumentales de América. Una inmensa necrópolis donde cada cámara funeraria parece guardar una historia diferente y donde aún quedan muchos secretos sin resolver. El misterio que permanece bajo tierra El mayor encanto de este lugar se esconde a varios metros bajo la superficie. Hace cientos de años, sus antiguos habitantes excavaron la roca volcánica para construir verdaderas obras maestras de la arquitectura funeraria. Algunas de estas cámaras alcanzan hasta los siete metros de profundidad y sorprenden por el nivel de detalle con el que fueron realizadas. Unas escaleras de caracol conducen a grandes salones sostenidos por columnas talladas en la misma roca. Los techos y paredes abovedados aún conservan figuras geométricas pintadas con pigmentos rojos, negros y blancos que han logrado sobrevivir al paso de los siglos. Recorrer Tierradentro es caminar entre la naturaleza y la arqueología. A primera vista predominan los paisajes verdes, montañas y senderos. Sin embargo, en cualquier curva del recorrido hay pequeños accesos que conducen a estos impresionantes espacios subterráneos, abiertos al público y llenos de una atmósfera difícil de describir. Foto Colparques. Para conocer el parque es necesario dedicar prácticamente un día completo. La ruta atraviesa los cuatro picos arqueológicos abiertos al visitante, cada uno con hipogeos y vestigios que muestran cómo vivían y se despedían de sus muertos las comunidades que habitaban esta región mucho antes de la llegada de los españoles. Un destino en Cauca que lucha contra el miedo Desde hace años, Tierradentro ha tenido que enfrentarse a un enemigo distinto al paso del tiempo: el miedo de muchos viajeros a visitar esta zona del Cauca debido al conflicto armado que golpea a parte del departamento desde hace décadas. |Quizás te interese Las mujeres afro que encontraron su libertad sembrando manglares en un sendero de Bolívar. Esta percepción ha provocado que uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de Colombia quede alejado de las rutas turísticas más populares. Sin embargo, quienes se atreven a llegar encuentran un destino donde historia, naturaleza y cultura se mezclan en un mismo paisaje. Allí, entre montañas silenciosas y cámaras excavadas en la roca, el tiempo parece detenerse. Es un lugar donde el pasado sigue vivo y donde cada paso, que conduce al interior de una tumba, invita a imaginar cómo fue la vida de quienes construyeron este extraordinario legado hace más de mil años. Tierradentro sigue siendo, sin duda, uno de esos tesoros nacionales que pocos conocen, pero que todo el mundo debería visitar al menos una vez en la vida. A veces, los mayores secretos del país no están donde todos miran, sino escondidos bajo tierra, esperando a que alguien se atreva a descubrirlos. Ver también: Navegación de publicaciones





