El restaurante caleño que le está cambiando la cara a un barrio popular de la ciudad, esta es su historia

El restaurante caleño que le está cambiando la cara a un barrio popular de la ciudad, esta es su historia

En un antiguo edificio de Corkidi en la comuna 3, una propuesta gastronómica se centra en la cocina local y se suma a la recuperación urbana del centro de Cali. En Cali, capital del Valle del Cauca, la gastronomía ha comenzado a ganar un papel protagónico en la vida cultural y social de la ciudad. Hoy existen múltiples propuestas que buscan redefinir la comida local y, de paso, darle un nuevo significado a ciertas zonas que durante años estuvieron alejadas del circuito gastronómico. En la comuna 3, una de las más tradicionales del centro de Cali, aparece un proyecto que condensa esa idea: Flores y Lechugas, un restaurante caleño que además suma una propuesta de bar poco convencional. Este lugar no sólo llama la atención por su concepto culinario, sino también por el peso histórico del espacio que habita. Está ubicado en uno de los edificios Corkidi, construcciones emblemáticas que se construyeron en Cali a principios del siglo XX. Detrás de estos edificios estaba León Corkidi, un inmigrante turco que llegó a América en busca de nuevas oportunidades y que encontró en el ‘Sky Branch’ el lugar donde echar raíces. En 1938 compró el lote y construyó el edificio que hoy alberga el restaurante. Esta construcción no es ajena a la historia cultural de la ciudad. Hubo departamentos donde vivió el reconocido artista Omar Rayo y, a mediados de los años sesenta, funcionó el Grill Escalinata, espacio que también marcó una época. Hoy, ese pasado dialoga con una propuesta contemporánea que entiende el valor simbólico del lugar y lo proyecta hacia nuevas dinámicas urbanas. |Quizás te interese La extraña empresa colombiana con nombre de petrolera árabe que quiere quedarse en el Deportivo Pereira. Al frente de esta apuesta está Juan Carlos Quintero, chef ejecutivo de Flores y Lechugas y una de las figuras clave del proyecto. Junto a su equipo ha trabajado para que el restaurante no sea un espacio convencional, apostando por una identidad propia que sea diferente sin romper con la memoria del barrio ni la esencia de Cali. Esa combinación de respeto por la historia y una perspectiva moderna ha sido fundamental para transformar el entorno inmediato. Pulpo a la parrilla, uno de los platos de Flores y Lettugas. Y el restaurante está ubicado en una zona donde durante décadas predominaron los talleres, el comercio industrial y las tiendas de repuestos. Era un sector poco asociado a la gastronomía o al entretenimiento. La llegada de un proyecto como Flores y Lechugas cambia por completo ese panorama y se suma a los procesos de recuperación urbana que comienzan a darse en distintos puntos del centro de Cali. Un lugar que encontró la manera de cambiar la cara de su entorno y atraer a un público que antes no tenía motivos para visitarlo. La carta de este restaurante caleño que está promocionando la ciudad Más allá de su ubicación y su rol como nuevo punto gastronómico y de encuentro, la carta es otro de los grandes atractivos del lugar. La propuesta busca exaltar la cocina local utilizando ingredientes de la región, como chontaduro, champús y hasta chicharrón, reinterpretados desde una perspectiva contemporánea. Cada plato cuenta con presentaciones cuidadas y modernas, sin perder el vínculo con los sabores tradicionales del Valle. A esto se suma su carácter de espacio de entretenimiento, lo que lo ha convertido en un actor de cambio dentro del sector. Cocina moderna, una carta de cócteles pensada para sorprender y una programación musical que acompaña la experiencia hacen de Flores y Lechugas un lugar que va más allá del restaurante. Es, en esencia, un punto que está ayudando a transformar la cara de esta parte de Cali y demostrar que la gastronomía también puede ser una herramienta de renovación urbana y cultural. Ver también:

Fuente de la Noticia

Compartir en: