Él es alias ‘Marlon’, el cerebro que estaría detrás de los atentados

Él es alias ‘Marlon’, el cerebro que estaría detrás de los atentados

Más que un cabecilla visible, alias “Marlon” es el articulador de una ofensiva que reavivó la violencia en Colombia. En el mapa invisible del conflicto, donde no hay nombres sino alias, hay uno que empezó a repetirse con fuerza en los últimos días: alias “Marlon”. No aparece en redes, no da entrevistas, no tiene cara pública. Pero su nombre empezó a sonar inmediatamente después de las explosiones. No fue una coincidencia. En cuestión de horas, mientras el suroeste del país encadenaba ataques en Cauca y Valle del Cauca, las autoridades comenzaron a apuntar al mismo responsable. Detrás de la ofensiva, dicen informes de inteligencia, estaría este hombre, un comandante clave dentro de las disidencias de las FARC que siguen las órdenes de Iván Mordisco. Él no es el jefe superior. Pero tampoco es un actor menor. Alias ​​Marlon, el hombre que opera en las sombras Alias ​​“Marlon” no es un nombre nuevo para la Fuerza Pública. Desde hace años se le señala como uno de los articuladores de operaciones armadas en el suroeste, especialmente en zonas estratégicas del Cauca y el Valle, donde convergen rutas del narcotráfico, corredores hacia el Pacífico y economías ilegales que financian la guerra. Su nombre es Iván Jacobo Idrobo Arredondo y es uno de los hombres más poderosos dentro de las disidencias de las FARC. Marlon sería quien lidera la estructura criminal conocida como «Jaime Martínez», que opera en el norte del Cauca, en municipios específicos como Buenos Aires. Sobrevolamos el sector El Túnel, en Cajibío, Cauca, para evaluar la magnitud del ataque terrorista perpetrado por alias 'Marlon', uno de los cabecillas más buscados en el suroeste del país, por quien ofrecemos una recompensa de hasta $5.000 millones. Lo que encontramos es… pic.twitter.com/fLah1Nq3kM— Mindefensa (@mindefensa) 26 de abril de 2026 Su papel no es solo militar. Es logístico. Según las autoridades, estaría detrás de la planificación de ataques con explosivos, acoso y acciones coordinadas contra la fuerza pública y la infraestructura. Es decir, no es quien necesariamente ejecuta, sino quien ordena, conecta y activa. Por eso su nombre apareció tan rápidamente luego del ataque a la Carretera Panamericana y los ataques simultáneos en ciudades como Cali, Palmira y Jamundí. La forma, el momento y los objetivos no fueron improvisados. Eran parte de algo más grande. |Quizás te interese la jugada de Germán Bahamón para traer de vuelta el Café de Colombia con un equipo ciclista de talla mundial. De hecho, se dice que estaría detrás del ataque ocurrido en agosto de 2025, cerca de la Base Aérea Marco Fidel Suárez, en Cali. Ese suceso dejó seis personas muertas y más de 60 heridos. Incluso se le acusa de ser el cerebro de otras 24 acciones terroristas que han vivido el Cauca y el Valle del Cauca. Una guerra que se reanudó en el Cauca y el Valle del Cauca. El contexto explica por qué ahora. La estructura a la que pertenece alias “Marlon” forma parte del Estado Mayor Central, una de las disidencias que no aceptaron el acuerdo de paz de 2016 y que hoy se disputan el control territorial en varias regiones del país. En el Cauca y el Valle esta disputa tiene un valor estratégico: acceso al Pacífico, control de cultivos ilícitos y control de rutas para el tráfico de cocaína. No es sólo violencia. Es un negocio. Así quedó la ruta Panamericana tras el ataque. Y en ese tablero, figuras como “Marlon” desempeñan un papel clave: mantener el control armado sobre el terreno. Los recientes ataques, que dejaron muertos, heridos y carreteras bloqueadas, no sólo encendieron las alarmas, también provocaron una reacción inmediata del Gobierno: refuerzo militar en la zona y recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que lleve a su paradero. No es una cifra menor. Es, de hecho, uno de los más altos ofrecidos recientemente por un líder activo. Pero más allá del nombre y la recompensa, la historia de alias “Marlon” no se entiende sin el contexto que la rodea. No es un personaje aislado ni un “nuevo jefe” en ascenso. Es el resultado de un conflicto que mutó. Su perfil, como el de muchos en estas estructuras, se mueve en esa transición: hombres que ya no hablan de revolución, pero que apoyan la guerra con explosivos y miedo. Por eso, aunque hoy su nombre esté en el centro de la actualidad, lo realmente preocupante no es sólo quién es, sino lo que representa. Porque mientras alias “Marlon” siga operando en la sombra, lo que pase en el Cauca y el Valle no será un episodio aislado. Será sólo una señal más de que la guerra, en Colombia, nunca desapareció del todo. Ver también: Navegación de publicaciones

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