«El Banco Mundial siempre ha tenido un rol de promoción del desarrollo y de inversiones específicas y puntuales, y la reunión de la presidenta (E) Delcy Rodríguez con la vicepresidenta del organismo, Susana Cordeiro, apunta en esa dirección», afirmó este sábado la economista y docente universitaria, Ana María Alves.
Durante una entrevista en Venezolana de Televisión (VTV), el especialista afirmó que en los últimos dos meses el país ha recibido “excelentes noticias desde el punto de vista económico, y una de ellas fue la obtención de la licencia para operar el Banco Central (BCV)”, y comentó que esta licencia permitirá a Venezuela incorporarse nuevamente al sistema financiero internacional.
«La reunión de ayer (viernes) fue una reunión extraordinaria donde vino la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina, y aquí la recibió el presidente encargado; estuvo el vicepresidente ejecutivo de economía y el ministro de finanzas; todo un equipo porque haber obtenido esa licencia nos insertará en ese sistema financiero internacional», explicó.
Reestructuración de deuda
Sobre el tema de la reestructuración de la deuda externa de la República y de Pdvsa, Alves dijo que la noticia es un hecho fundamental para la economía nacional.
Advirtió que las sanciones le impedían pagar los compromisos, pese a que tenía toda la disposición para hacerlo, y esto afectó la calificación de riesgo país. “No somos malos pagadores, es sólo que teníamos una limitación que eran las sanciones”, dijo, señalando que aún no han sido levantadas.
Estas sanciones también deterioraron la producción de petróleo y sólo se produjeron 400 mil barriles por día. Los bonos de PDVSA también se vieron afectados, hecho que provocó que Venezuela no pudiera hacer nada para honrar sus compromisos, cuando el país siempre ha sido responsable en el pago de su deuda.
Informó que Venezuela tiene capacidad para reestructurar la deuda, que, según estimaciones iniciales ofrecidas por la Presidenta (E) Delcy Rodríguez, es de aproximadamente entre 150 mil millones y 170 mil millones de dólares, de los cuales 100 mil millones son bonos emitidos por Pdvsa.
«Entonces, imagínense, reestructurar esa deuda les permitirá decirle al mundo: primero, soy un país que paga, y no pude hacerlo por las condiciones extraordinarias que no me permitieron mostrar mis verdaderas cualidades, y porque Venezuela siempre ha sido un pagador responsable», dijo.



