La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, ofreció este viernes un balance optimista sobre el rumbo de la economía nacional. Durante una visita de inspección a la fábrica de calzado “Scady”, Rodríguez afirmó que Venezuela está camino de liderar el crecimiento económico de América Latina en 2026, sustentado en indicadores sólidos que muestran una progresiva recuperación de la capacidad industrial y del consumo interno.
Según las cifras presentadas por la mandataria, el país cerró el año 2025 con un crecimiento positivo cercano al 9%, hito que atribuyó a la resistencia del pueblo venezolano y a la diversificación de los motores productivos.
«Estamos construyendo una agenda de cooperación que ya está dando frutos. Venezuela no es sólo un actor energético, es un país con una fuerza productiva que no se detiene», subrayó ante los trabajadores del sector textil y calzado.
Un mensaje directo a la Casa Blanca: «Justicia y libertad frente a sanciones»
El punto más alto de su intervención fue la llamada directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Rodríguez fue enfático al declarar que, para consolidar este renacimiento económico, es imperativo que Venezuela sea declarada país libre de sanciones. «Es nuestro derecho y es justicia. En el marco de la relación que estamos construyendo y de la agenda de cooperación iniciada, el camino lógico es el levantamiento de las medidas que tanto daño han hecho a los ingresos de los trabajadores», afirmó.
El presidente (e) recordó la «herida» que han dejado las medidas coercitivas en sectores vitales como la salud, la educación y la alimentación, pero insistió en que 2026 será el año de la «estabilización total». Este discurso se alinea con la reciente juramentación de figuras como Jacqueline Faría en Transporte y el Ing. Rolando Alcalá en Energía, quienes tienen la instrucción de optimizar los servicios públicos para apalancar el crecimiento industrial.
El papel del nuevo Gabinete en la recuperación
Rodríguez explicó que el reciente cambio de gabinete busca precisamente “no dejar espacios en blanco” en la gestión pública. La llegada de perfiles técnicos con experiencia en la calle pretende conseguir que el crecimiento del PIB se traduzca inmediatamente en una mejora de la calidad de vida.
La jornada concluyó con un recorrido por las líneas de producción, donde el mandatario pudo comprobar el uso de tecnología nacional en la producción de bienes de consumo masivo. Para los analistas, este mensaje de “optimismo productivo” busca generar confianza en los inversores internacionales que han vuelto a poner sus ojos en el mercado venezolano tras el deshielo diplomático de los últimos meses.



