La cloroquina surgió del laboratorio de medicamentos esenciales que dirige Orlando Ríos, decano de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas. La Universidad de Antioquia que preside Orlando Ríos, decano de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas, alista la entrega del primer lote de comprimidos destinados al tratamiento de la malaria. Serán 1,2 millones que se espera que sean distribuidos por la Organización Panamericana de la Salud y cubrirán parte de la demanda nacional y también de América Latina. Le puede interesar: Trece universidades entraron al ranking de las mejores pero solo dos mejoraron su posición. El progreso no se limita a un proyecto académico. Detrás de esta iniciativa hay una infraestructura certificada, equipamiento científico y una estrategia que busca reducir la dependencia de productos importados, especialmente en tratamientos considerados prioritarios para la salud pública nacional. La gran apuesta Con este paso, la institución antioqueña ingresó a un terreno poco explorado en América Latina. Su planta de producción, adscrita a la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y de los Alimentos, se convirtió en el escenario donde comenzó a producirse el primer lote industrial público de medicamentos contra la malaria fabricados en Colombia. La planta, que actualmente cuenta con la certificación del Invima, es la única universidad pública del país autorizada para producir medicamentos a escala industrial. Esta condición lo ubica como un actor estratégico dentro de los planes nacionales de soberanía farmacéutica, concepto que en los últimos años ha ganado peso en medio de discusiones sobre suministro, costos y acceso oportuno a tratamientos esenciales. Los más beneficiados En departamentos como Chocó, Nariño, Córdoba y algunas zonas de Antioquia, esta enfermedad sigue representando un desafío de salud permanente. A esto se suman regiones como la Amazonía, el Pacífico y el Orinoco, donde las distancias, la dispersión poblacional y la infraestructura médica limitada muchas veces retrasan los diagnósticos y tratamientos. Según cifras citadas por la propia universidad y por el Ministerio de Salud, Colombia registra entre 50.000 y 100.000 casos anuales de malaria. Esta realidad hace que este proyecto sea una respuesta concreta a una necesidad que durante décadas dependió en gran medida de proveedores externos y cadenas de suministro internacionales. Le puede interesar: La universidad que dirigió durante 4 años el vice de Abelardo encabezó ranking Sabre Pro 2025 y superó a Los Andes El potencial impacto del proyecto trasciende las fronteras del país. Según la Organización Mundial de la Salud, durante 2023 se registrarán en el mundo cerca de 263 millones de casos de malaria, además de más de 590.000 muertes asociadas a esta enfermedad. Aunque la mayor carga sigue concentrándose en África, América Latina mantiene fuentes activas de transmisión que requieren respuestas sostenidas. Navegación de publicaciones



