De acuerdo con los datos presentados en el más reciente informe del Observatorio de Derechos Humanos de Indepaz, Colombia atraviesa uno de los momentos más complejos en materia de seguridad rural, alcanzando un máximo histórico en hechos de violencia colectiva en lo que va del año. El más reciente caso registrado en la zona rural de Segovia (Antioquia) confirmó la vulnerabilidad a la que se enfrentan diversas comunidades en territorios con disputa por el control territorial.
Las cifras oficiales indican que de enero a octubre se han contabilizado decenas de eventos violentos vinculados al accionar de grupos armados ilegales y estructuras del crimen organizado. Distintos sectores sociales, defensores de derechos humanos y entes multilaterales han reiterado el llamado urgente al Gobierno Nacional para incrementar la presencia integral del Estado, proteger a las poblaciones locales y fortalecer los esquemas de prevención y respuesta humanitaria.



