Así puede llegar a la quebrada de colores en Tolima, un paraíso

Así puede llegar a la quebrada de colores en Tolima, un paraíso

Entre páramos y aguas termales, Murillo esconde una quebrada de colores que pocos conocen en Colombia, un espectáculo natural único en el país. Entre el frío intenso, los paisajes verdes que parecen infinitos y las imponentes vistas del Nevado del Ruiz, se esconde uno de esos lugares que aún parecen secretos: una quebrada de siete colores en el corazón del Tolima. No es Caño Cristales ni pretende serlo, pero sí tiene un espectáculo natural que sorprende por su rareza y belleza. Este rincón, poco mencionado desde hace años, empieza a abrirse camino en el radar turístico del país. Y no viene solo. Es parte de un territorio que ha ido ganando reconocimiento internacional, impulsado por su riqueza natural y su carácter casi intacto. Lo curioso es que durante mucho tiempo fue un destino que pocos miraban, incluso desde ciudades cercanas como Manizales o Líbano. Los motivos fueron varios: vías complejas, clima exigente y una oferta turística que apenas comenzaba a estructurarse. Pero ese panorama cambió. Una nueva ruta mejoró el acceso y abrió la puerta a Murillo, municipio que pasó de ser un punto perdido en el mapa a convertirse en uno de los destinos emergentes del país. El impulso definitivo llegó en 2025, cuando fue reconocida por Turismo de la ONU como una de las Mejores Localidades Turísticas del mundo. Un título que no sólo la puso en la conversación global, sino que también reveló los tesoros que guarda en su entorno. Entre ellos, ese barranco de siete colores que, aunque menos famoso que otros destinos, ofrece una experiencia igualmente impresionante. Una ruta única para llegar a Murillo, Tolima y descubrir la colorida barranca. Llegar a Murillo ya no es el viaje de antes, pero sigue siendo un viaje que requiere tiempo y voluntad. Desde Bogotá existen dos rutas principales: salir por la Calle 80 o por la Calle 13. Esta última suele tener menos peajes, aunque algunos tramos requieren precaución debido al estado de la vía. La ruta pasa por Cambao, donde la ausencia de tráfico intenso permite avanzar con mayor fluidez. Desde allí el camino asciende hacia Líbano y luego continúa hasta Murillo. En total, se necesitan poco más de cinco horas y unos 200 kilómetros. |Quizás te interese Cuál es el pueblito de Caldas reconocido como el Barichara de la Cordillera Central, así es como puedes llegar. El último tramo, sin embargo, es el que marca la diferencia. No por su dificultad, sino por lo que ofrece: un camino rodeado de montañas, niebla y vegetación, considerado por muchos como uno de los más bellos del país. Es, en cierto modo, un adelanto de lo que te espera al llegar. El encanto del Parque Nacional Natural Los Nevados Gran parte del atractivo de Murillo está ligado a su cercanía al Parque Nacional Natural Los Nevados, uno de los ecosistemas más importantes del país. Allí el paisaje cambia constantemente: páramos, nacimientos de agua, montañas y una biodiversidad que sorprende incluso a quienes ya han visitado otras regiones de Colombia. Entre sus peculiaridades se encuentra uno de los fenómenos más curiosos: un río de aguas termales, considerado único en el país. Pero más allá de ese detalle, lo que realmente llama la atención es el barranco de siete colores. Su aparición no es casual. Las aguas ricas en azufre generan tonalidades que van del amarillo al verde y rojizo, creando un efecto visual que cambia con la luz y el movimiento del agua. No se trata de un fenómeno masivo ni intervenido: es la naturaleza en estado puro, lo que hace la experiencia aún más especial. A esto se suman otros atractivos de la zona, como las aguas termales La Cabaña o El Sifón, donde el visitante puede contrarrestar el frío característico del lugar. Son espacios sencillos, pero auténticos, que complementan la experiencia de conexión con la naturaleza. Murillo no ofrece lujos ni grandes infraestructuras. Su valor está en lo que conserva: silencio, paisaje y una sensación de desconexión cada vez más difícil de encontrar. Por tanto, su reciente reconocimiento no es del todo sorprendente. Más bien, confirma lo que algunos ya sabían: que en medio de la sierra del Tolima existe un destino que, sin hacer ruido, comienza a ganarse un lugar entre los más especiales del país. Ver también: Navegación de publicaciones

Fuente de la Noticia

Compartir en: