La iniciativa busca reducir el consumo de energía durante las horas de mayor demanda, aunque los expertos cuestionan si la medida tiene efectos reales. El gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, propuso adelantar una hora la hora oficial de Colombia como estrategia para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño en el sistema eléctrico nacional. La iniciativa propone ajustar temporalmente el reloj con el objetivo de aprovechar la luz natural durante más tiempo, reducir el consumo energético en las horas punta y reducir el riesgo de un posible desabastecimiento por el descenso de los niveles de los embalses. Según explicó Arbeláez, el cambio horario permitiría que parte de las actividades diarias coincidieran con las horas de mayor luminosidad, lo que podría traducirse en un menor uso de iluminación y otros equipos eléctricos al final de la tarde. La propuesta reabrió un debate que ha surgido en otras ocasiones en el país, especialmente cuando las condiciones climáticas generan preocupación sobre la capacidad de generación de energía, teniendo en cuenta que una parte importante del sistema colombiano depende de las centrales hidroeléctricas. Sin embargo, la iniciativa ha recibido críticas por parte de algunos especialistas. El experto Max Henríquez cuestionó la efectividad de modificar el cronograma oficial ante la crisis energética y aseguró que la medida tendría un impacto mínimo en el consumo eléctrico. En su opinión, el ahorro sería marginal frente a la magnitud del problema y centrar la discusión en el cambio horario desvía la atención de las soluciones estructurales. Incluso calificó la propuesta como una forma de «hacer el ridículo», al considerar que no hay evidencia suficiente de que un ajuste de este tipo represente un beneficio significativo para el país. Por ahora, el Gobierno nacional no ha anunciado que esté estudiando la implementación de un cambio de horario, por lo que la propuesta continúa siendo tema de debate entre autoridades, expertos y ciudadanos. Mientras tanto, la evolución del fenómeno de El Niño mantiene en alerta al sector energético, que continúa evaluando diferentes alternativas para garantizar el suministro eléctrico y reducir el impacto de un posible período prolongado de sequía. |También le puede interesar: El día que un sismo de casi 7 grados y sus más de 40 réplicas casi destruyen Bogotá Navegación de entradas





