Pablo Izquierdo pasó por Sony y Amazon antes de aterrizar en Bogotá para dirigir una de las agencias de publicidad más influyentes del país. A Pablo Izquierdo no le obsesionan los puestos con nombres rimbombantes. Sepa, con la lucidez de quien ha vivido en varios países, que los títulos van y vienen y que, al final del día, la gente te recuerda más por cómo les hiciste sentir que por el tamaño de una tarjeta de presentación. Hoy, este español mueve los hilos de Havas Group Colombia, uno de los gigantes mundiales de la publicidad y la comunicación. Sin embargo, antes de sentarse en la oficina principal de Havas Village en Bogotá y comandar un ecosistema integrado de creatividad, datos y medios, Pablo tuvo que aprender a domar el síndrome del impostor y comprender que, en el negocio de las ideas, quien corre demasiado rápido suele estrellarse antes de llegar a la meta. El inconformismo que nació en las aulas del chip de liderazgo malagueño de Pablo no se activó gracias a un manual corporativo. Lo encendió por pura curiosidad durante su época universitaria en España. Cuando la publicidad digital era todavía un territorio casi inexplorado y apenas existían unos pocos portales en Internet, él, junto a varios compañeros y un profesor que acabó convirtiéndose en su mentor, se atrevió a organizar las primeras jornadas de publicidad interactiva en la Universidad de Málaga. Ese deseo de ir un paso más allá del currículum tradicional acabó marcando el rumbo de su carrera. Se convirtió en un inconformista profesional. Trabajó en el área de marketing de Sony y luego dio el salto a las ligas comerciales de Amazon, vendiendo las primeras soluciones publicitarias que la tecnológica lanzó en España. Durante mucho tiempo pensó que su vida estaría ligada exclusivamente al área comercial. Pero hace doce años el dinamismo y la visión integral de Havas acabaron por seducirle. Desde un rol regional en Miami, empezó a entender el negocio en 360 grados, preparándose, sin saberlo, para el verdadero desafío: asumir las riendas de una operación nacional. El arte de crecer bien y el desafío de liderar en Colombia En una industria donde el ansia por promocionar rápidamente termina quemando a los profesionales a gran velocidad, Izquierdo defiende una tesis completamente diferente: crecer al ritmo adecuado. Para el CEO de Havas Colombia, pasar de una etapa a otra sin haber madurado las habilidades necesarias es uno de los errores más comunes en el mercado actual. «Cuando cambias de rol tienes que sufrir un rato. Tienes que pasar por ese momento en el que dices: ‘me equivoqué’ o ‘¿qué estoy haciendo aquí?’. El problema va creciendo a una velocidad que no te deja tiempo para encontrar esa madurez en la que realmente te sientes seguro de lo que haces», reflexiona. Esa misma filosofía la aplicó cuando llegó a Colombia. Luego de una breve “luna de miel”, se encontró con las complejidades de un mercado que exige un condimento diferente. Su estrategia no fue la del jefe autoritario gritando órdenes a distancia. Al contrario, entendió que una tormenta no se supera sólo resistiendo el golpe, sino construyendo un equipo donde cada persona sabe exactamente cuál es su rol. |Quizás te interese Diana Martínez: la mujer que apostó por los medios y hoy lidera una de las agencias más fuertes de Colombia. Por eso, durante estos años en el país, una de sus principales obsesiones ha sido rodearse de personas que no sólo sean brillantes técnicamente, sino que compartan la misma visión empresarial. Romper el círculo: el desafío de innovar en Colombia Para Pablo, Colombia es un mercado fascinante, aunque considera que su evolución es aún más lenta que la de lugares como México o Argentina. Considera que aún existen paradigmas difíciles de romper y resistencias estructurales que impiden avanzar más rápido en algunos aspectos de la industria. Aquí es donde Havas quería acelerar. Aunque Izquierdo es tajante con una palabra que, según él, el mercado ha desgastado demasiado: innovación. «Cada cliente tiene una definición diferente de innovación. Pero implementarla requiere atreverse a hacer cosas diferentes y, sobre todo, atreverse a cometer errores», afirma. Para él, los clientes más valiosos no son necesariamente aquellos que manejan los mayores presupuestos, sino aquellos que tienen la honestidad de sentarse a tener conversaciones difíciles y el coraje suficiente para entender un error como parte del aprendizaje. Con el ritmo frenético de llevar una operación multiplataforma y multimedia, Pablo aplica tres reglas de oro para mantener el rumbo: identificar problemas reales para aislarse del ruido corporativo, confiar en el instinto cuando las cosas están claras y mantener siempre los pies en la tierra. Hoy, completamente adaptado a la cultura local, confiesa que un buen ajiaco en un día frío en Bogotá cambia el humor de cualquiera, Izquierdo ya no se ve como un ejecutivo extranjero de paso. Su intención es echar raíces en Colombia mientras continúa transformando la mentalidad de Havas para afrontar los desafíos del futuro. Su paso por Entre Líderes deja una idea clara: el liderazgo más duradero no es el que se impone desde un organigrama, sino el que se construye cada día con paciencia, estrategia y empatía. Porque, al final, las personas siempre acaban importando mucho más que las corporaciones. Ver también: Navegación de publicaciones





