El barrio Policarpa Salabarrieta de Bogotá nació de la violencia y sus primeros habitantes tuvieron que recurrir a ella para defenderlo de quienes querían sacarlos de allí. La historia de una ocupación realizada principalmente por mujeres de la que nació el Partido Comunista de Colombia y un comercio textil que aún hoy sobrevive. El barrio Policarpa Salabarrieta de Bogotá está ubicado en la Localidad de Antonio Nariño y forma parte de la Unidad de Planificación Zonal (UPZ) número 35 de Ciudad Jardín Sur, entre las calles 1 y 5 sur y las calles 10 y 12, en el centro sur de la ciudad. Este barrio surgió a partir del impacto que causó la violencia bipartidista de los años 50 y que dejó a cientos de mujeres desplazadas por la violencia de los años 50 durante los enfrentamientos entre liberales y conservadores en los departamentos de Tolima, Santander, Meta, Cundinamarca, Caldas, Norte de Santander y Antioquia. La gran mayoría de estas mujeres eran madres solteras y jefas de hogar que llegaron a la capital del país en busca de refugio para su familia. Una invasión para sobrevivir Inicialmente, el barrio Policarpa se originó a partir de la invasión de los terrenos que formaban parte del antiguo Hospital La Hortúa, hoy San Juan de Dios, y la finca Los Molinos de la Hortúa, propiedad del Arzobispo Fray Juan de los Barrios, quien donó parte de esos terrenos para la construcción de lo que luego sería el Hospital de Hortúa en 1564 y 1905. El gobierno nacional compró los terrenos de la finca Los Molinos para la ampliación. del centro hospitalario, y entre 1911 y 1919 los trasladó a Cundinamarca. La invasión de estas tierras comenzó el 29 de junio de 1961, encabezada por madres de familia desplazadas, campesinas y trabajadoras, quienes fueron organizadas por la Provivienda Central Nacional (Cenaprov), el movimiento social que se creó en 1959 en apoyo a familias pobres y vulnerables como desplazados e inquilinos, para que construyeran sus propias viviendas bajo el esquema de autoconstrucción. Las mujeres que lideraron la toma de las instalaciones del antiguo Hospital La Hortúa fueron Rosa Buenaventura, quien fue la primera en colocar palos en el terreno baldío para construir su vivienda. Le siguió en este proceso Ana Ruth Castellanos, una de las dirigentes fundadoras del barrio de Policarca, pero también estuvo presente Mercedes Corredor, quien desembarcó en la zona un año después y participó activamente en la consolidación del barrio. Las mujeres fueron las heroínas de la toma porque se enfrentaron con la policía y dejaron incluso dos muertos. Lo que motivó a las mujeres y hombres desplazados por la violencia a invadir el inmueble fue el rechazo que sentían entre los bogotanos a conseguir una casa de alquiler debido a la gran cantidad de hijos que tenían, al punto de poner un aviso en las viviendas de que se alquilaban sin hijos. La defensa a sangre y fuego de la ocupación También participaron líderes como Arlés Herrera, mejor conocido como Maestro Calarcá, y sus compañeros Luis Morales y Pedro Salas, quienes apoyaron a las mujeres para apoderarse de los terrenos de lo que hoy es el Hospital San Juan de Dios. Las primeras viviendas se construyeron con palos y láminas de poliéster con fibra de vidrio para protegerlas de la lluvia, y se construyeron adosadas a las paredes del centro hospitalario. Allí resistieron los ataques de la policía, quienes destruyeron los ranchos para que pudieran evacuar el lugar. Sin embargo, a pesar de la insistencia de la fuerza pública para desalojar a los invasores, nunca pudieron lograrlo. Entre 1961 y 1966, más familias llegaron al sitio invadido buscando refugio para sus familiares y por ello, los enfrentamientos con la policía fueron constantes, sin embargo, las mujeres y hombres que ya se encontraban asentados en el lugar defendieron la ocupación con machete en mano, con piedras y hasta con clavos. El día que pasó a la historia fue el 8 de abril de 1966, un Viernes Santo, cuando la policía entró a sangre y fuego al lugar ante la llegada de más desplazados al lugar y se produjo un fuerte enfrentamiento con muchos heridos y dos muertos. Aunque las viviendas artesanales fueron destruidas, los habitantes no se dejaron sacar y regresaron para detenerlas nuevamente. Esto dio paso definitivamente a la consolidación del barrio Policarpa Salabarrieta, en honor a la heroína de la independencia colombiana. La organización social a través de la cual se fundó el barrio fue la Provivienda Central Nacional (Cenaprov), estrechamente vinculada al partido comunista Unión Patriótica, creado en 1985 por las ex FARC y el partido comunista colombiano, al que se sumaron otros movimientos de izquierda. Entre los integrantes de la UP que formaron parte de la creación del barrio Policarpa se encuentran el exconcejal de Bogotá Mario Upegui Hurtado, Julio Rincón y el inmolado excandidato presidencial Jaime Pardo Leal. Apoyo a la lucha de dirigentes y periodistas Otros personajes y figuras políticas que tuvieron influencia directa en la fundación del barrio fueron la familia del actual candidato presidencial Iván Cepeda Castro, quien ayudó mucho a fortalecer y defender a las familias que allí se asentaron. Su aporte fue a través del liderazgo político y social que tuvieron tanto Manuel Cepeda Vargas como Yira Castro Chadid, padres del actual candidato presidencial. Castro Chadid, quien en ese momento era una líder comunista y periodista que trabajaba en el semanario Voz proletaria, apoyó activamente la lucha de los desplazados a través de su trabajo periodístico. Para los años 1960, la familia Cepeda Castro ya vivía en el barrio San Antonio, relativamente cerca de Policarpa, en el mismo pueblo de Antonio Nariño. En su momento, Cepeda Vargas era un importante dirigente político del partido comunista y también periodista, quien apoyó políticamente a los líderes de la invasión y ejerció una férrea defensa contra las autoridades locales. El barrio Policarpa Salabarrieta es considerado en la historia del país como la primera invasión que logró su objetivo en Bogotá. Entre los años 80 y 90 el barrio Policarpa, que en ese entonces era una zona residencial, comenzó a transformarse en una zona de comercio textil, teniendo en cuenta que las mujeres luchadoras que daban vida al barrio comenzaron a trabajar como modistas desde sus propias casas, donde confeccionaban todo tipo de vestidos y outfits. Con el tiempo, la ropa se hizo tan popular y demandada que ya no solo fabricaban vestidos, sino que también se desarrolló la venta de insumos de vestir, hasta que sus casas se convirtieron en locales comerciales. Mejoras para un barrio heroico Actualmente se estima que el barrio Policarpa Salabarrieta de Bogotá tiene una población entre 4 y 6 mil habitantes, y es un centro de desarrollo local, ya que cuenta con cerca de 300 locales comerciales dedicados a la venta de textiles, materiales y todo tipo de elementos relacionados con la confección y la moda. Actualmente este barrio es uno de los favorecidos por la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, con el programa denominado Paseo al Barrio, con el que más de 1.800 viviendas del barrio Policarpa de estratos 1 y 2 se beneficiarán con la modernización de las redes de acueducto y alcantarillado, con el fin de garantizar la continuidad del servicio e incrementar la capacidad hidráulica de las redes. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá invertirá 50 mil millones de pesos en cambio de redes. El primer día del programa se desarrolló en la localidad de San Cristóbal en el barrio Libertadores y este segundo día correspondió al barrio Policarpa en la localidad Antonio Nariño. Navegación de publicaciones





