El barrio de Bosa que fundaron 30 familias desplazadas que lo convirtieron en el barrio más limpio de América latina

El barrio de Bosa que fundaron 30 familias desplazadas que lo convirtieron en el barrio más limpio de América latina

Con el liderazgo de Ana Vásquez, esta comunidad donde hoy viven 1.500 personas se convirtió en un ejemplo latino de reciclaje, limpieza y cultivo de sus propios alimentos. Entre los años de 1977 y 1979, durante el Gobierno del presidente Alfonso López Michelsen, Colombia vivió momentos de violencia política, social y represión por parte del Gobierno de turno, que intentó apaciguar la ola de protestas que se generaban por el alto costo de la vida y el inconformismo social. Si bien este período no puede compararse en su crueldad con la represión bipartidista que se produjo en el país entre 1948 y 1958, la tensión sí se trasladó al campo con el surgimiento de grupos insurgentes, dando lugar al desplazamiento de muchos propietarios campesinos que fueron despojados de sus tierras. Muchas de estas familias desplazadas de algunos departamentos como Santander, Tolima, Huila y Cundinamarca en los años 1970 llegaron a varios pueblos de Bogotá en busca de refugio y una mejor situación de vida. Algunos se establecieron en el pueblo de Ciudad Bolívar, otros en San Cristóbal y Usme, mientras que buena parte de estas familias llegaron al pueblo de Bosa. La tierra prometida En este último pueblo existían unas tierras sembradas de maíz y papa, propiedad del señor Ernesto Cantor, descendiente de las tribus indígenas que habitaron el lugar en tiempos inmemoriales. Los agricultores desplazados comenzaron a comprarle a Cantor lotes para construir sus viviendas, los cuales fueron adquiridos a muy bajo costo, ya que estas familias se organizaron en una cooperativa que les permitió administrar sus recursos. En 1982 se fundó el Barrio Cooperativo, con el apoyo del señor Marco Fidel Núñez, el cual se legalizó con la ayuda del ex concejal de Bogotá y ex senador de la República Álvaro Gómez Hurtado, quien en ese momento les dijo a las familias que habían formado el nuevo barrio que, para su legalización, lo mejor era formar una junta de acción comunitaria. Fue así como la cooperativa se convirtió en junta y el barrio pasó de llamarse Cooperativo a llamarse El Regalo, en homenaje a Ernesto Cantor, quien había tenido la generosidad de vender su terreno a muy bajo precio. Ejemplo continental Hoy, El Regalo es el barrio más limpio de América Latina y ha ganado varios premios desde 2018: dos de ellos a nivel internacional, como el Premio Gaviota que recibió en 2025 y que fue otorgado por la Asociación Gaviota de México, que reconoció el trabajo de esta comunidad en gestión ambiental, reciclaje y sustentabilidad. El Regalo también ha recibido reconocimientos de la Alcaldía Local de Bosa, el Concejo de Bogotá y la Policía Nacional, entre otros, por el trabajo ambiental que realizan sus 1.500 habitantes para mantenerlo como el más limpio de Bogotá y América Latina. Detrás de esta proeza de mantener limpio el barrio los 365 días del año está la líder comunitaria Ana Inés Vásquez, quien desde los años 2000 inició un proceso comunitario que incluyó el reciclaje de residuos y residuos aprovechables, así como iniciativas de huertos familiares y sistemas de recolección de agua de lluvia en las casas del barrio. Aseo y seguridad alimentaria Actualmente, El Regalo cuenta con más de 100 huertos familiares donde se cultivan plantas aromáticas, medicinales y panificables, como el de la familia Sanabria, quien cuida un huerto con más de 10 mil plantas cuya producción sustenta el consumo diario y se vende a la comunidad, con precios que oscilan entre los 500 y los 160 mil pesos, según los productos. Los Sanabria cultivan apio, tomate, guisantes, cebolla, pepino, aguacate, lulo, maíz y plantas medicinales como paracetamol, insulina y vickvaporuv, entre otras plantas. También reciclan todo tipo de material aprovechable, que se entrega a empresas privadas como Galiplat y recuperadores ambientales, de modo que todo el material se transforma en elementos útiles para la propia comunidad. Anualmente, la comunidad del barrio El Regalo recolecta entre 8 y 10 toneladas de residuos aprovechables, lo que representa algo así como mil 500 millones de pesos en reciclaje. En esta comunidad, los niños de las escuelas de fútbol, ​​que suman más de 100, han aprendido a reciclar y los ancianos dirigen un comedor comunitario que alimenta a 400 personas. En 2022, la comunidad El Regalo obtuvo el reconocimiento como primer ecobarrio otorgado por la Secretaría de Hábitat de Bogotá por el trabajo realizado. Como estímulo se les entregó 367 millones de pesos que fueron invertidos en paneles solares, pintura, canales de agua lluvia y un contenedor de basura, entre otros elementos que benefician a la comunidad Navegación de entradas

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