Que no le metan gato por libre, o culebra por pescado en esta Semana Santa

Que no le metan gato por libre, o culebra por pescado en esta Semana Santa

Ojo, mira bien lo que vas a comprar, porque te pueden vender caimán o güío como si fuera pescado seco: no te dejes engañar. En la semana de la pasión que recién comienza se espera que lleguen a Bogotá unas 20 mil toneladas de pescado provenientes de los Llanos Orientales, la Amazonía, el Caribe y la costa del Pacífico. Es normal que, en una época como la Semana Santa, lleguen a la capital del país grandes cantidades de pescado fresco y seco para satisfacer las necesidades de quienes observan las tradiciones religiosas de la Cuaresma y no consumen carnes rojas como res, cerdo y cordero. Esta tradición inicia el Miércoles de Ceniza con un acto de reflexión, penitencia y ayuno. Los días para ayunar la Cuaresma son el Miércoles de Ceniza, todos los viernes de Cuaresma y, por supuesto, el Viernes Santo. Según la tradición religiosa, no se pueden consumir carnes rojas ni aves como el pollo y el pavo. Según la tradición bíblica, está permitido consumir pescado, mariscos, huevos, productos lácteos y alimentos vegetarianos. Las personas en Colombia que conservan esta antigua tradición religiosa conmemoran los 40 días que Jesús pasó en el desierto sin comida. Esta es la razón por la que en Bogotá, durante la Semana Mayor, se consume una gran cantidad de pescado, que generalmente se encuentra en tiendas de barrio, cadenas de supermercados y algunas grandes tiendas. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado al adquirir el producto durante esta Semana Santa, para que no quede atrapado libremente, ni cubierto por pescado seco. Cuidado con el pescado seco Cuando vayas a comprar pescado seco toma en cuenta ciertas características para que puedas identificar si lo que te ofrecen es pescado, serpiente o incluso caimán, porque en cualquier tienda te pueden engañar. Incluso hay quien se atreve a vender bagre sapo como bagre pintado o carne de bagre blanco. A la hora de adquirir el producto debes tener en cuenta las siguientes características: los güíos o serpientes tienen un cuerpo cilíndrico, delgado y largo, muy parecido al de una serpiente, mientras que el cuerpo de un pez es más plano y más ancho en la parte posterior. La piel de los peces, normalmente con escamas, es muy diferente a la de las serpientes, que suele ser más lisa. A la hora de comprar pescado seco, los expertos recomiendan prestar mucha atención a la forma de la cabeza del pescado. Si la cabeza no tiene branquias, es pequeña y puntiaguda, no es un pez sino una serpiente. Es posible que también te estén vendiendo caimán, que es una especie de caimán muy comercializada durante la Semana Santa. La cabeza de este animal es más dura y escamosa, y su carne es blanca y compacta. El pescado seco original debe quedar firme y compacto, no flácido ni muy largo. Aunque la carne del bagre sapo es muy similar a la del bagre pintado y al bagre blanco, su cuerpo es mucho más corto y su cabeza muy ancha. Este pez posee glándulas venenosas que pueden causar daños a la salud, y es por eso que se debe utilizar mucha habilidad a la hora de manipularlo. A la hora de adquirir pescado seco, los ciudadanos deben tener en cuenta las siguientes características, para no dejarse engañar: la textura del pescado, el olor, el color, el historial sanitario y no debe tener manchas rojizas ni verdosas porque puede tener hongos. El pescado seco de buena calidad debe tener un color amarillento uniforme, debe ser duro, sin partes blandas ni viscosas, no debe tener un fuerte olor a amoníaco y se debe verificar que el producto cuente con registro sanitario. Para esta Semana Santa de 2026 se espera que lleguen a la capital del país alrededor de 20 mil toneladas de pescado fresco y seco desde diferentes regiones del territorio colombiano y el centro de distribución más grande de Bogotá está en Corabastos, el centro de abasto más grande de Colombia. La Secretaría de Salud de Bogotá recomienda no comprar pescados o mariscos secos o frescos en la venta ambulante e informal. También recomiendan tener en cuenta la apariencia, textura, color, olor, empaque y lugar de almacenamiento del producto para evitar problemas de salud, y evitar que se venda un producto que no sea pescado, sino bagre serpiente, caimán o sapo. Si el pescado seco huele a pecueca, rancio o amoniaco, evita adquirir el producto, ya que esto es una clara señal de que puede estar en mal estado, o de que no se trata de pescado en sí, sino de otro tipo de animal. Navegación de publicaciones

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